AVISOS

Misa Diaria
Todos los días a las 12 pm por Facebook Live en la página de la Parroquia o en canal 50.1 de televisión abierta
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Pascua 2020
Jueves Santo
Repartición de despensas y pan para bendecir - 11 am
Hora Santa para adolescentes y jóvenes por facebook live y canal 50.1 - 5 pm
Cena del Señor por Facebook Live, Canal 50.1 & 44.1 - 6 pm

Viernes Santo
Reflexión de Viernes Santo por Facebook Live y canal 50.1 - 5 pm
La Pasión del Señor por Facebook Live, canal 50.1 & 44,1 - 6 pm
Viacrusis en cada hogar en particular

Sábado de Gloria
Vigilia Pascual por Facebook Live y canal 44.1 - 6 pm
Vigilia Pascual Canal 50.1 - 9 pm
Enciendan cirio pascual en el altar ubicado en el atrio de la Parroquia - 7:15 pm a 10 pm

Domingo de Resurrección
Pascua por Facebook Live - 9 am
Misa de Pascua por Facebook Live y canal 50.1 - 12 pm
Recorrido por las calles de nuestra comunidad con el Santísimo Sacramento - 2 pm
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miércoles, 4 de mayo de 2011

Tema 26: La Virgen María

Tema 26: La Virgen María


Objetivo

Encontrarnos de nuevo con la Virgen María a quien ya hemos conocido en temas anteriores (10, 11, 12, 15 y 16) y contemplarla siempre dispuesta a Dios y al lado de Jésus. Comprender que podemos imitarla en su respuesta a Dios.

Mística para los Papás y Catequistas
“He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra” (Lc. 8, 38)
“Haced lo que Él os diga” (Jn. 2, 5)
Ver VAT II: Lumen Gentium cap VIII, Nos. 52-53; C. U. 148, 165, 494, 2618, 484

Concilio vaticano II
Lumen Gentium Capítulo VIII, 52-53

I. Introducción
La Santísima Virgen María en el misterio de Cristo
52. El benignísimo y sapientísimo Dios, al querer llevar a término la redención del mundo, "cuando llegó la plenitud del tiempo, envió a su Hijo hecho de mujer... para que recibiésemos la adopción de hijos" (Gal 4,4-5). "El cual por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación, descendió de los cielos, y se encarnó por obra del Espíritu Santo de María Virgen". Este misterio divino de salvación se nos revela y continúa en la Iglesia, a la que el Señor constituyó como su Cuerpo, y en ella los fieles, unidos a Cristo, su Cabeza, en comunión con todos sus Santos, deben también venerar la memoria, "en primer lugar, de la gloriosa siempre Virgen María, Madre de nuestro Dios y Señor Jesucristo".

La Santísima Virgen y la Iglesia
53. En efecto, la Virgen María, que según el anuncio del ángel recibió al Verbo de Dios en su corazón y en su cuerpo y entregó la vida al mundo, es conocida y honrada como verdadera Madre de Dios Redentor. Redimida de un modo eminente, en atención a los futuros méritos de su Hijo y a El unida con estrecho e indisoluble vínculo, está enriquecida con esta suma prerrogativa y dignidad: ser la Madre de Dios Hijo y, por tanto, la hija predilecta del Padre y el sagrario del Espíritu santo; con un don de gracia tan eximia, antecede con mucho a todas las criaturas celestiales y terrenas. Al mismo tiempo ella está unida en la estirpe de Adán con todos los hombres que han de ser salvados; más aún, es verdaderamente madre de los miembros de Cristo por haber cooperado con su amor a que naciesen en la Iglesia los fieles, que son miembros de aquella cabeza, por lo que también es saludada como miembro sobreeminente y del todo singular de la Iglesia, su prototipo y modelo destacadísimo en la fe y caridad y a quien la Iglesia católica, enseñada por el Espíritu Santo, honra con filial afecto de piedad como a Madre amantísima.

Catecismo de la Iglesia Católica 148, 165, 494, 2618, 484
148 La Virgen María realiza de la manera más perfecta la obediencia de la fe. En la fe, María acogió el anuncio y la promesa que le traía el ángel Gabriel, creyendo que “nada es imposible para Dios” (Lc 1, 37), 10 y dando su asentimiento: “He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra” (Lc 1, 38). Isabel la saludó: “¡Dichosa la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor!” (Lc 1, 45). Por esta fe todas las generaciones la proclamarán bienaventurada. 11

165 Entonces es cuando debemos volvernos hacia los testigos de la fe: Abraham, que creyó, “esperando contra toda esperanza” (Rm 4, 18); la Virgen María que, en “la peregrinación de la fe”, 39 llegó hasta la “noche de la fe”40 participando en el sufrimiento de su Hijo y en la noche de su sepulcro; y tantos otros testigos de la fe: “También nosotros, teniendo en torno nuestro tan gran nube de testigos, sacudamos todo lastre y el pecado que nos asedia, y corramos con fortaleza la prueba que se nos propone, fijos los ojos en Jesús, el que inicia y consuma la fe” (Hb 12, 1-2).

494 Al anuncio de que ella dará a luz al “Hijo del Altísimo” sin conocer varón, por la virtud del Espíritu Santo, María respondió por “la obediencia de la fe” (Rm 1, 5), segura de que “nada hay imposible para Dios”: “He aquí la esclava del Señor: hágase en mí según tu palabra” (Lc 1, 37-38). Así dando su consentimiento a la palabra de Dios, María llegó a ser Madre de Jesús y, aceptando de todo corazón la voluntad divina de salvación, sin que ningún pecado se lo impidiera, se entregó a sí misma por entero a la persona y a la obra de su Hijo, para servir, en su dependencia y con él, por la gracia de Dios, al Misterio de la Redención:


Ella, en efecto, como dice san Ireneo, “por su obediencia fue causa de la salvación propia y de la de todo el género humano”. Por eso, no pocos Padres antiguos, en su predicación, coincidieron con él en afirmar: “el nudo de la desobediencia de Eva lo desató la obediencia de María. Lo que ató la virgen Eva por su falta de fe lo desató la Virgen María por su fe”. Comparándola con Eva, llaman a María ’Madre de los vivientes’ y afirman con mayor frecuencia: “la muerte vino por Eva, la vida por María”.


2618 El Evangelio nos revela cómo María ora e intercede en la fe: en Caná, 77 la madre de Jesús ruega a su hijo por las necesidades de un banquete de bodas, signo de otro banquete, el de las bodas del Cordero que da su Cuerpo y su Sangre a petición de la Iglesia, su Esposa. Y en la hora de la nueva Alianza, al pie de la Cruz, 78 María es escuchada como la Mujer, la nueva Eva, la verdadera “madre de los que viven”.


484 La anunciación a María inaugura “la plenitud de los tiempos” (Ga 4, 4), es decir, el cumplimiento de las promesas y de los preparativos. María es invitada a concebir a aquel en quien habitará “corporalmente la plenitud de la divinidad” (Col 2, 9). La respuesta divina a su “¿cómo será esto, puesto que no conozco varón?” (Lc 1, 34) se dio mediante el poder del Espíritu: “El Espíritu Santo vendrá sobre ti” (Lc 1, 35).

Antropología
Tenemos una Mamá que está con nosotros en los momentos importantes de nuestra vida. Un hijo está orgulloso cuando le dicen ¡Cómo te pareces a tu mamá!

Primer Encuentro
Tú ya conoces a la Virgen María ¿Recuerdas algo sobre ella? María es la mujer que escucha y dice SÍ a lo que Dios quiere; María es la madre de Jesús

Hoy vamos a platicar algo más de María. Ella es madre de Jesús y madre nuestra. Vivió en un pueblecito llamado Nazareth e hizo siempre lo que Dios quería. Servía y amaba a sus hermanos, a los que vivían cerca de ella. Imagínate cómo vivía María en Nazareth.

Las primeras páginas del Evangelio de San Lucas nos muestran a María como una joven novia, comprometida formalmente con un muchacho de su pueblo llamado José. Los dos eran muy jóvenes, ya que según la costumbre judía las muchachas se casaban a los 15 y los muchachos a los 18 (Lc. 1, 26 – 27)

Lucas 1, 26 – 27
26 Y al sexto mes, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, 27 a una virgen desposada con un hombre que se llamaba José, de los descendientes de David; y el nombre de la virgen era María.


El pueblo de Israel se ubica en Nazareth, donde María vivió. Era un pueblo pobre compuesto de agricultores, pescadores, artesanos. José era artesano: era carpintero. Cuando fueron a presentar a Jesús, su niño, al templo, llevaron la ofrenda que acostumbraban los pobres

Actividad
Repasar el tercer encuentro del tema No. 15: “La tierra de Jesús”. Localizar dónde estaba Nazareth

Dejar en libertad al niño para que dibuje cómo se imagina a María en Nazareth. Que lo haga sin ninguna imagen. Es probable que dibuje a una muchacha sencilla en su pueblo. La intención es que el niño se forme su propia imagen de María

Segundo Encuentro
María atendió a Jesús como toda mamá atiende a su hijo: le daba de comer, le lavaba su ropa, le enseñaba a leer y a escribir, lo veía crecer, rezaba con Él y juntos hablaban de Dios

Cuando Jesús fue adulto, un día le dijo a su madre que se iba de la casa. Se iba a predicar, a contarle a toda la gente sobre el Padre Dios. María aceptó y de ese modo ayudó a su hijo Jesús a hacer lo que Dios quería. María siempre hacía la voluntad de Dios

El Evangelio nos explica que en un ocasión María fue con Jesús a una boda. Vamos a leerlo y a comentarlo (Jn. 2, 1 – 11)

Juan 2, 1- 11
La boda de Caná


1 Al tercer día se celebró una boda en Caná de Galilea, y estaba allí la madre de Jesús; 2 y también Jesús fue invitado, con sus discípulos, a la boda. 3 Cuando se acabó el vino, la madre de Jesús le dijo: No tienen vino. 4 Y Jesús le dijo: Mujer, ¿qué nos va a ti y a mí en esto? Todavía no ha llegado mi hora. 5 Su madre dijo a los que servían: Haced todo lo que El os diga. 6 Y había allí seis tinajas de piedra, puestas para ser usadas en el rito de la purificación de los judíos; en cada una cabían dos o tres cántaros. 7 Jesús les dijo: Llenad de agua las tinajas. Y las llenaron hasta el borde. 8 Entonces les dijo: Sacad ahora un poco y llevadlo al maestresala. Y se lo llevaron. 9 Cuando el maestresala probó el agua convertida en vino, y como no sabía de dónde era (pero los que servían, que habían sacado el agua, lo sabían), el maestresala llamó al novio, 10 y le dijo: Todo hombre sirve primero el vino bueno, y cuando ya han tomado bastante, entonces el inferior; pero tú has guardado hasta ahora el vino bueno. 11 Este principio de sus señales hizo Jesús en Caná de Galilea, y manifestó su gloria, y sus discípulos creyeron en El.

¿Qué te parece la historia? ¿Qué hizo Jesús? ¿Qué hizo María?

Se recomienda a las mamás profundizar con el niño las palabras de María: HACED LOS QUE OS DIGA. Esto te lo dice HOY María a ti, a mí, a todos

Actividad
El niño puede dibujarse acompañado de María diciéndole la frase de Jn. 2, 5
Su madre dijo a los que servían: Haced todo lo que El os diga

Oración junto a la imagen de la Virgen María: pensar qué es lo que quiere Jesús que yo haga. Escribirlo en su cuaderno. Pedirle a María que nos ayude a hacer siempre lo que Jesús quiere, así como lo hizo ella

Tercer Encuentro
¿PODRÁS TU PARECERTE A MARÍA? ¿EN QUÉ?

Lo principal de este encuentro es que el niño comprenda que puede ser como María en cuanto a saber escuchar y hacer la voluntad de Dios.

María es nuestra madre porque Jesús le pidió que nos quisiera como sus hijos. A una mamá le gusta que sus hijos se parezcan a ella. A María le gusta ver que hacemos lo que Jesús quiere

Actividad
Escribir con letra grande en su cuaderno:

YO PUEDO PARECERME A MARÍA HACIENDO LO QUE DIOS QUIERE

Orar junto con el niño pidiendo a María que nos ayude a vivir al gusto de Jesús, así como lo hizo ella.



Aprovechar para repasar el AVE MARÍA

Dios te salve María
llena eres de gracia
el Señor es contigo;
bendita tú eres
entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto
de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la ahora
de nuestra muerte. Amén

martes, 12 de abril de 2011

Tema 25: La Misa el acto más grande y bello de nuestra Fe Cristiana

Tema 25: La Misa, el acto más grande y bello de nuestra Fe Cristiana


Objetivo
Que los papás, a través del testimonio de amor y respeto, animen a sus hijos a participar en la Santa Misa, especialmente los domingos

Mística para los Papás y Catequistas
Sólo mediante el testimonio de amor y respeto que los adultos mostremos en nuestra participación Eucarística, lograremos que los niños vivan con alegría el encuentro personal que tendrán con Jesús, El Buen Pastor, el día de su Primera Comunión Jn. 10, 1-15

Antropología
En no pocas ocasiones, sucede que los papás y los niños, se han acercado al Sacramento de la Eucaristía, más por tradición; porque así se acostumbra, que por haber descubierto la grandeza que encierra este Misterio

Primer Encuentro
• En la celebración de la Eucaristía, especialmente los domingos, nos reunimos los creyentes, no solamente para cumplir con un mandamiento de nuestra Iglesia, sino porque queremos estar con Jesús y estar con nuestros hermanos. Esto le da a nuestra celebración un sentido de fiesta porque no puede haber para el creyente, momento más grande y alegre que el estar con Jesús, Buen Pastor y con los que ama Jesús
• Es una fiesta muy especial en donde participamos de: La palabra de Dios, las oraciones, los cantos, y sobre todo que es donde podemos recibir y comer el pan de vida, a Jesús realmente en la Eucaristía

Actividad
Hacer un dibujo de lo que más le llamó la atención o en lo que puso más o más le gustó de la Misa a la que asistió con toda su familia


Segundo Encuentro
• Mamá: no quedamos únicamente con la idea festiva de la Santa Misa, sino ayudar al niño a que capte este Sacramento, como el memorial de la entrega de Jesús. Jesús que nos amó hasta el fin, como Él mismo nos lo dice, se ofreció de una vez por todas en Sacrificio, por los hombres de todos los tiempos
• Para explicar mejor esto, leer junto con el niño Jn. 10, 1-18. La figura de Jesús como Buen Pastor, ayudará para que el niño comprenda todo lo que hace por él: No sólo lo conoce por su nombre, sino que es capaz de dar la vida por sus ovejas.

Juan 10, 1-18

Jesús, el buen pastor
1 En verdad, en verdad os digo: el que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que sube por otra parte, ése es ladrón y salteador. 2 Pero el que entra por la puerta, es el pastor de las ovejas. 3 A éste le abre el portero, y las ovejas oyen su voz; llama a sus ovejas por nombre y las conduce afuera. 4 Cuando saca todas las suyas, va delante de ellas, y las ovejas lo siguen porque conocen su voz. 5 Pero a un desconocido no seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños. 6 Jesús les habló por medio de esta alegoría, pero ellos no entendieron qué era lo que les decía.

7 Entonces Jesús les dijo de nuevo: En verdad, en verdad os digo: yo soy la puerta de las ovejas. 8 Todos los que vinieron antes de mí son ladrones y salteadores, pero las ovejas no les hicieron caso. 9 Yo soy la puerta; si alguno entra por mí, será salvo; y entrará y saldrá y hallará pasto. 10 El ladrón sólo viene para robar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia. 11 Yo soy el buen pastor; el buen pastor da su vida por las ovejas. 12 Pero el que es un asalariado y no un pastor, que no es el dueño de las ovejas, ve venir al lobo, y abandona las ovejas y huye, y el lobo las arrebata y las dispersa. 13 El huye porque sólo trabaja por el pago y no le importan las ovejas. 14 Yo soy el buen pastor, y conozco mis ovejas y las mías me conocen, 15 de igual manera que el Padre me conoce y yo conozco al Padre, y doy mi vida por las ovejas. 16 Tengo otras ovejas que no son de este redil; a ésas también me es necesario traerlas, y oirán mi voz, y serán un rebaño con un solo pastor. 17 Por eso el Padre me ama, porque yo doy mi vida para tomarla de nuevo. 18 Nadie me la quita, sino que yo la doy de mi propia voluntad. Tengo autoridad para darla, y tengo autoridad para tomarla de nuevo. Este mandamiento recibí de mi Padre.

• Ese dar la vida por todos es lo que también celebramos en la Santa Misa
• De hecho, nosotros no tenemos algo digno de ofrecer a Dios, por eso, en la Misa, lo que podemos dar es lo que Él mismo nos ha dado: Su Hijo. Esta es la alabanza y el amor que, todos unidos en la Misa, le ofrecemos a Dios nuestro Padre


Actividad
Iluminar el dibujo del Buen Pastor
Da click en la imagen para verla ampliada



Escribir en su cuaderno lo que más le haya gustado del relato bíblico

También puedes bajar el dibujo de aquí


Tercer Encuentro
• Mamá: Platicar con el niño que el día de su primera comunión recibirá a Jesús en la Hostia consagrada. Que será un gran momento de su vida y será como la meta de toda esta preparación• Comentar con él la manera en que debe participar en esa Misa: con respeto, en silencio. Indicar que es un momento muy profundo en el que podrá hablar con Jesús, el Buen Pastor, porque estará en su corazón
• Luego indicará algunas cuestiones prácticas: Cómo recibir la hostia consagrada, que palabras debe decir, etc.
• El Sacerdote le dirá: el Cuerpo de Cristo
• El niño responde: Amén, que quiere decir SI, CREO QUE ALLÍ ESTÁ VERDADERAMENTE JESÚS
• El niño abre su boca, saca la lengua, donde el Sacerdote depositará la Hostia. El niño la comerá y, en silencio, en oración, dará gracias por el gran don que ha recibido

Actividad
Escribe en tu cuaderno lo que piensas decirle a Jesús cuando lo recibas en tu corazón


NOTA: Después de este tema se prepara la Misa en la que participan niños y papás y en la cual, ofrecen los servicios que hayan realizado mediante los signos que hayan utilizado: arroz, frijol, etc.



Tema 24: Jesús Presente en la Eucaristía

Tema 24: Jesús Presente en la Eucaristía


Objetivo:
Que el niño sea capaz de descubrir en los signos del Pan y el Vino, la presencia real de Jesús que se queda entre nosotros como alimento


Mística para papás y catequistas
Ser capaces de captar el inmenso amor que Cristo nos tiene al quedarse en la forma de pan de vino para ser nuestro alimento y así contar con la fuerza necesaria para vivir la vida de cristianos

VAT. II, Sacrosanctum Concilium Cap. 2, No. 47-48; C. U. 1322-1332. Resumen: 1406-1419; Jn. 6, 31-46; Mt. 8, 5-13

Concilio Vaticano II, Sacrosanctum Concilium Capítulo 2, No. 47-48

Capítulo II

El sacrosanto misterio de la Eucaristía
Misterio pascual

47. Nuestro Salvador, en la Última Cena, la noche que le traicionaban, instituyó el Sacrificio Eucarístico de su Cuerpo y Sangre, con lo cual iba a perpetuar por los siglos, hasta su vuelta, el Sacrificio de la Cruz y a confiar a su Esposa, la Iglesia, el Memorial de su Muerte y Resurrección: sacramento de piedad, signo de unidad, vínculo de caridad, banquete pascual, en el cual se come a Cristo, el alma se llena de gracia y se nos da una prenda de la gloria venidera.

Participación activa de los fieles
48. Por tanto, la Iglesia, con solícito cuidado, procura que los cristianos no asistan a este misterio de fe como extraños y mudos espectadores, sino que comprendiéndolo bien a través de los ritos y oraciones, participen conscientes, piadosa y activamente en la acción sagrada, sean instruidos con la palabra de Dios, se fortalezcan en la mesa del Cuerpo del Señor, den gracias a Dios, aprendan a ofrecerse a sí mismos al ofrecer la hostia inmaculada no sólo por manos del sacerdote, sino juntamente con él, se perfeccionen día a día por Cristo mediador en la unión con Dios y entre sí, para que, finalmente, Dios sea todo en todos.



Catecismo de la Iglesia Católica, 1322-1332

1322 La Sagrada Eucaristía culmina la iniciación cristiana. Los que han sido elevados a la dignidad del sacerdocio real por el Bautismo y configurados más profundamente con Cristo por la Confirmación, participan por medio de la Eucaristía con toda la comunidad en el sacrificio mismo del Señor.
1323 “Nuestro Salvador, en la última Cena, la noche en que fue entregado, instituyó el sacrificio eucarístico de su cuerpo y su sangre para perpetuar por los siglos, hasta su vuelta, el sacrificio de la cruz y confiar así a su Esposa amada, la Iglesia, el memorial de su muerte y resurrección, sacramento de piedad, signo de unidad, vínculo de amor, banquete pascual en el que se recibe a Cristo, el alma se llena de gracia y se nos da una prenda de la gloria futura”.




I LA EUCARISTÍA, FUENTE Y CUMBRE DE LA VIDA ECLESIAL
1324 La Eucaristía es “fuente y cima de toda la vida cristiana”. “Los demás sacramentos, como también todos los ministerios eclesiales y las obras de apostolado, están unidos a la Eucaristía y a ella se ordenan. La sagrada Eucaristía, en efecto, contiene todo el bien espiritual de la Iglesia, es decir, Cristo mismo, nuestra Pascua”.



1325 “La Eucaristía significa y realiza la comunión de vida con Dios y la unidad del Pueblo de Dios por las que la Iglesia es ella misma. En ella se encuentra a la vez la cumbre de la acción por la que, en Cristo, Dios santifica al mundo, y del culto que en el Espíritu Santo los hombres dan a Cristo y por él al Padre”.



1326 Finalmente, por la celebración eucarística nos unimos ya a la liturgia del cielo y anticipamos la vida eterna cuando Dios será todo en todos.



1327 En resumen, la Eucaristía es el compendio y la suma de nuestra fe: “Nuestra manera de pensar armoniza con la Eucaristía, y a su vez la Eucaristía confirma nuestra manera de pensar”.




II EL NOMBRE DE ESTE SACRAMENTO
1328 La riqueza inagotable de este sacramento se expresa mediante los distintos nombres que se le da. Cada uno de estos nombres evoca alguno de sus aspectos. Se le llama:



Eucaristía porque es acción de gracias a Dios. Las palabras “eucharistein” (Lc 22, 19; 1 Co 11, 24) y “eulogein” (Mt 26, 26; Mc 14, 22) recuerdan las bendiciones judías que proclaman -sobre todo durante la comida- las obras de Dios: la creación, la redención y la santificación.



1329 Banquete del Señor 143 porque se trata de la Cena que el Señor celebró con sus discípulos la víspera de su pasión y de la anticipación del banquete de bodas del Cordero en la Jerusalén celestial.



Fracción del pan porque este rito, propio del banquete judío, fue utilizado por Jesús cuando bendecía y distribuía el pan como cabeza de familia, sobre todo en la última Cena. En este gesto los discípulos lo reconocerán después de su resurrección, y con esta expresión los primeros cristianos designaron sus asambleas eucarísticas. Con él se quiere significar que todos los que comen de este único pan, partido, que es Cristo, entran en comunión con él y forman un solo cuerpo en él.



Asamblea eucarística (synaxis), porque la Eucaristía es celebrada en la asamblea de los fieles, expresión visible de la Iglesia.



1330 Memorial de la pasión y de la resurrección del Señor.



Santo Sacrificio, porque actualiza el único sacrificio de Cristo Salvador e incluye la ofrenda de la Iglesia; o también santo sacrificio de la misa, “sacrificio de alabanza” (Hb 13, 15), sacrificio espiritual, sacrificio puro y santo, puesto que completa y supera todos los sacrificios de la Antigua Alianza.



Santa y divina liturgia, porque toda la liturgia de la Iglesia encuentra su centro y su expresión más densa en la celebración de este sacramento; en el mismo sentido se la llama también celebración de los santos misterios. Se habla también del Santísimo Sacramento porque es el Sacramento de los Sacramentos. Con este nombre se designan las especies eucarísticas guardadas en el sagrario.



1331 Comunión, porque por este sacramento nos unimos a Cristo que nos hace partícipes de su Cuerpo y de su Sangre para formar un solo cuerpo; se la llama también las cosas santas [“ta hagia; sancta”] -es el sentido primero de la “comunión de los santos” de que habla el Símbolo de los Apóstoles-, pan de los ángeles, pan del cielo, medicina de inmortalidad, viático...



1332 Santa Misa porque la liturgia en la que se realiza el misterio de salvación se termina con el envío de los fieles (“missio”) a fin de que cumplan la voluntad de Dios en su vida cotidiana.




Resumen 1406-1419
1406 Jesús dijo: “Yo soy el pan vivo, bajado del cielo. Si uno come de este pan, vivirá para siempre... el que come mi Carne y bebe mi Sangre, tiene vida eterna... permanece en mí y yo en él” (Jn 6, 51.54.56).



1407 La Eucaristía es el corazón y la cumbre de la vida de la Iglesia, pues en ella Cristo asocia su Iglesia y todos sus miembros a su sacrificio de alabanza y acción de gracias ofrecido una vez por todas en la cruz a su Padre; por medio de este sacrificio derrama las gracias de la salvación sobre su Cuerpo, que es la Iglesia.



1408 La celebración eucarística comprende siempre: la proclamación de la Palabra de Dios, la acción de gracias a Dios Padre por todos sus beneficios, sobre todo por el don de su Hijo, la consagración del pan y del vino y la participación en el banquete litúrgico por la recepción del Cuerpo y de la Sangre del Señor: estos elementos constituyen un solo y mismo acto de culto.



1409 La Eucaristía es el memorial de la Pascua de Cristo, es decir, de la obra de la salvación realizada por la vida, la muerte y la resurrección de Cristo, obra que se hace presente por la acción litúrgica.



1410 Es Cristo mismo, sumo y eterno sacerdote de la Nueva Alianza, quien, por el ministerio de los sacerdotes, ofrece el sacrificio eucarístico. Y es también el mismo Cristo, realmente presente bajo las especies del pan y del vino, la ofrenda del sacrificio eucarístico.



1411 Sólo los presbíteros válidamente ordenados pueden presidir la Eucaristía y consagrar el pan y el vino para que se conviertan en el Cuerpo y la Sangre del Señor.



1412 Los signos esenciales del sacramento eucarístico son pan de trigo y vino de vid, sobre los cuales es invocada la bendición del Espíritu Santo y el presbítero pronuncia las palabras de la consagración dichas por Jesús en la última Cena: “Esto es mi Cuerpo entregado por vosotros... Este es el cáliz de mi Sangre...”



1413 Por la consagración se realiza la transubstanciación del pan y del vino en el Cuerpo y la Sangre de Cristo. Bajo las especies consagradas del pan y del vino, Cristo mismo, vivo y glorioso, está presente de manera verdadera, real y substancial, con su Cuerpo, su Sangre, su alma y su divinidad.



1414 En cuanto sacrificio, la Eucaristía es ofrecida también en reparación de los pecados de los vivos y los difuntos, y para obtener de Dios beneficios espirituales o temporales.



1415 El que quiere recibir a Cristo en la Comunión eucarística debe hallarse en estado de gracia. Si uno tiene conciencia de haber pecado mortalmente no debe acercarse a la Eucaristía sin haber recibido previamente la absolución en el sacramento de la Penitencia.



1416 La sagrada comunión del Cuerpo y de la Sangre de Cristo acrecienta la unión del comulgante con el Señor, le perdona los pecados veniales y lo preserva de pecados graves. Puesto que los lazos de caridad entre el comulgante y Cristo son reforzados, la recepción de este sacramento fortalece la unidad de la Iglesia, Cuerpo místico de Cristo.



1417 La Iglesia recomienda vivamente a los fieles que reciban la sagrada comunión cuando participan en la celebración de la Eucaristía; y les impone la obligación de hacerlo al menos una vez al año.



1418 Puesto que Cristo mismo está presente en el Sacramento del Altar, es preciso honrarlo con culto de adoración. “La visita al Santísimo Sacramento es una prueba de gratitud, un signo de amor y un deber de adoración hacia Cristo, nuestro Señor”.



1419 Cristo, que pasó de este mundo al Padre, nos da en la Eucaristía la prenda de la gloria que tendremos junto a Él: la participación en el Santo Sacrificio nos identifica con su Corazón, sostiene nuestras fuerzas a lo largo del peregrinar de esta vida, nos hace desear la Vida eterna y nos une ya desde ahora a la Iglesia del cielo, a la Santísima Virgen María y a todos los santos.

 Juan 6, 31-46
31 Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como dice la Escritura: Les dio de comer el pan bajado del cielo».



32 Jesús respondió: «Les aseguro que no es Moisés el que les dio el pan del cielo; mi Padre les da el verdadero pan del cielo; 33 porque el pan de Dios es el que desciende del cielo y da Vida al mundo».



34 Ellos le dijeron: «Señor, danos siempre de ese pan».



35 Jesús les respondió: «Yo soy el pan de Vida. El que viene a mí jamás tendrá hambre; el que cree en mí jamás tendrá sed. 36 Pero ya les he dicho: ustedes me han visto y sin embargo no creen. 37 Todo lo que me da el Padre viene a mí, y al que venga a mí yo no lo rechazaré, 38 porque he bajado del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la del que me envió.



39 La voluntad del que me ha enviado es que yo no pierda nada de lo que él me dio, sino que lo resucite en el último día.



40 Esta es la voluntad de mi Padre: que el que ve al Hijo y cree en él, tenga Vida eterna y que yo lo resucite en el último día». 41 Los judíos murmuraban de él, porque había dicho: «Yo soy el pan bajado del cielo».



42 Y decían: «¿Acaso este no es Jesús, el hijo de José? Nosotros conocemos a su padre y a su madres. ¿Cómo puede decir ahora: «Yo he bajado del cielo»? 43 Jesús tomó la palabra y les dijo: «No murmuren entre ustedes.



44 Nadie puede venir a mí, si no lo atrae el Padre que me envió; y yo lo resucitaré en el último día.



45 Está escrito en el libro de los Profetas: "Todos serán instruidos por Dios". Todo el que oyó al Padre y recibe su enseñanza, viene a mí. 46 Nadie ha visto nunca al Padre, sino el que viene de Dios: sólo él ha visto al Padre.




Mateo 8, 5-13
05 Al entrar Jesús en Cafarnaúm, se le acercó un centurión, suplicándole: 06 «Señor, mi muchacho está en cama, totalmente paralizado, y sufre terriblemente.»



07 Jesús le dijo: «Yo iré a sanarlo.»



08 El centurión contestó: «Señor, ¿quién soy yo para que entres en mi casa? Di no más una palabra y mi sirviente sanará. 09 Pues yo, que no soy más que un capitán, tengo soldados a mis órdenes, y cuando le digo a uno: Vete, él se va; y si le digo a otro: Ven, él viene; y si ordeno a mi sirviente: Haz tal cosa, él la hace.»



10 Jesús se quedó admirado al oír esto, y dijo a los que le seguían: «Les aseguro que no he encontrado a nadie en Israel con tanta fe.



11 Yo se lo digo: vendrán muchos del oriente y del occidente para sentarse a la mesa con Abraham, Isaac y Jacob en el reino de los Cielos, 12 mientras que aquellos a quienes se destinaba el Reino serán echados a las tinieblas de afuera: allí será el llorar y rechinar de dientes.»

13 Luego Jesús dijo al capitán: «Vete a casa, hágase todo como has creído.» Y en ese mismo momento el muchacho quedó sano.

 Antropología

Todo ser viviente necesita alimentarse para vivir. La vida de fe necesita de un alimento especial. Ese alimento es el mismo Jesús que se queda en la Eucaristía. Por eso decimos que Jesús está realmente presente en las especies de pan y de vino, que por las palabras de la Consagración que se realiza en la Misa, fueron transformadas, es decir, que se realizó la Transubstanciación.


Primer Encuentro

• Comentar con quiénes se reúne el niño a la hora de comida: papás, hermanos, etc.
• Además de alimentarnos para poder vivir, convivimos, estamos alegres, platicamos de lo que nos pasa
• Jesús también se reunió con sus amigos más íntimos y los invita a comer, a cenar en la fiesta de la Pascua:
• Cuando celebraba la cena, Jesús tomó el pan, dio gracias y dijo: “Tomad y comed todos de él , porque esto es mi cuerpo”. También tomó la copa con vino, dio gracias y dijo: ”tomad y bebed todos de él, porque este es el cáliz de mi sangre…” Mt.26, 26 -28
• También nosotros cuando asistimos a Misa nos reunimos alrededor de la mesa, escuchamos a Dios, oramos, cantamos y nos acercamos a tomar el alimento que Jesús nos dejó para celebrar el Misterio Pascual de su muerte, resurrección, ascensión y venida del Espíritu Santo
• Este Misterio se realiza cuando el Sacerdote pronuncia las Palabras de Consagración. Es el momento más solemne. Por eso nos ponemos de rodillas
 • Tú, dentro de poco tiempo, también podrás participar como lo hicieron los amigos de Jesús y como lo hacemos nosotros


Actividad

Que al asistir a Misa ponga atención a las palabras que dice el Sacerdote en la Consagración

Escribe en tu cuaderno porqué te estás preparando para recibir a Jesús en la Eucaristía

Ilumina el Dibujo del niño comulgando
(da click en la imagen para verla ampliada)



También puedes bajar la actividad empresa de aquí


Segundo Encuentro
• Indicar que el Sacerdote pondrá sus manos sobre el pan y el vino para hacer la invocación al Espíritu Santo para que transforme el pan y el vino en el Cuerpo de Cristo

• Explicarle que esto es difícil de entender, que no vamos a ver la persona de Jesús, pero que nuestra fe, nos ayuda a descubrir en estos gestos y esos signos a Cristo, que se hace presente entre nosotros, porque fue un encargo suyo, personal que dio a sus apóstoles y sus sucesores, los Sacerdotes

• Cada vez que celebramos la Misa, se renueva el Misterio de nuestra fe, en el cual ofrecemos a nuestro Padre Dios lo más bello que él nos ha dado: a su Hijo Jesús (Momento de la ofrenda: cuando el Sacerdote toma el cáliz y el pan transformados en Cristo y dice: Por Cristo, con Él y en Él, a Ti Dios Padre omnipotente en la unidad del Espíritu Santo, todo honor y toda gloria, por los siglos de los siglos… Amén)


Actividad
Que al asistir a Misa ponga atención a las palabras y gestos que dice el Sacerdote en la Consagración (Epíclesis y Ofrenda)


Tercer Encuentro

• Mamá: El Tema de la Eucaristía es profundo, difícil de explicar a los niños, sin embargo, es el centro de la vida de los cristianos, es lo que le da sentido a nuestra vida de fe. Por eso es necesario, que se dé al niño con las mejores explicaciones y ejemplos

• Las citas de la Biblia se ofrecen para que la mamá profundice el tema

• Solicitar el apoyo del Sacerdote, para que de manera sencilla ayude a entender a los niños este grandioso misterio de la presencia real de Cristo en la Eucaristía

• Leer con mucha atención Jn. 6, 48-58. Explicar al niño que ese mensaje del Evangelio, se realiza cuando se celebra la Misa

Juan 6, 48 – 58



48 Yo soy el pan de la vida. 49 Vuestros padres comieron el maná en el desierto, y murieron. 50 Este es el pan que desciende del cielo, para que el que coma de él, no muera. 51 Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno come de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo también daré por la vida del mundo es mi carne.



52 Los judíos entonces contendían entre sí, diciendo: ¿Cómo puede éste darnos a comer su carne? 53 Entonces Jesús les dijo: En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del Hombre y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. 54 El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el día final. 55 Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. 56 El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí y yo en él. 57 Como el Padre que vive me envió, y yo vivo por el Padre, asimismo el que me come, él también vivirá por mí. 58 Este es el pan que descendió del cielo; no como el que vuestros padres comieron, y murieron; el que come este pan vivirá para siempre.



Actividad
Escribe en tu cuaderno lo que significa comulgar:

COMULGAR ES RECIBIR LA HOSTIA CONSAGRADA EN LA QUE ESTÁ REALMENTE LA PRESENCIA DE JESÚS RESUCITADO



También escribe:

COMULGAMOS, ES DECIR, RECIBIMOS LA HOSTIA CONSAGRADA, PARA ALIMENTAR NUESTRA VIDA DE FE QUE RECIBIMOS DESDE NUESTRO BAUTISMO

Mamá: Asistir a Misa con el niño y de ser posible, con toda la familia


sábado, 9 de abril de 2011

Tema 23: Jesús nos espera en el Sacramento de la reconciliación

Tema 23: Jesús nos perdona en el Sacramento de la Reconciliación



Objetivo

Preparar al niño a vivir la experiencia de la confesión:



Mística para papás y catequistas

Quizá para algunos papás y catequistas, la reconciliación de un niño pequeño, parecerá un acto simple e ingenuo. Sin embargo debe ser motivo de revisión personal de nuestro propio proceso de conversión, de adquirir una nueva actitud de reconciliación, de petición de perdón.

Los que participan en la preparación del pequeño, deben reflexionar que no han de transmitir una enseñanza verbal, sino un verdadero testimonio. Por eso serán los primeros en acudir al Sacramento de la reconciliación, con un corazón contrito, para que los niños descubran en su ejemplo, el amor y la misericordia de Nuestro Señor, al ofrecernos su Gracia y su perdón: Si no te haces como niño, no disfrutarás del reino.



Antropología
El que ama perdona y es capaz de pedir perdón. Amo a Dios demostrando que amo y perdono a los demás.



Primer Encuentro
• Por el Bautismo, Jesús nos hizo hombres nuevos pero también sabe que somos débiles y volveríamos a pecar. Por eso quiso dejarnos un medio para reconciliarnos y volver a ser amigos y hermanos. Este medio es el Sacramento de la reconciliación o Confesión

• Pecar es muy fácil. Cuando esto suceda tenemos la solución: El Sacramento

• Para recibir el perdón de nuestras faltas, Jesús dejó un lugar y un representante: La Iglesia y el Sacerdote porque solos no podemos recuperar la gracia perdida por el pecado.

• El Sacramento de la Reconciliación es una acción que me lleva a Dios y a reencontrarme con los hermanos. Es un signo, un gesto, un acto que nos representa la presencia de Dios perdonando en la persona del Sacerdote que escucha nuestros pecados. El Sacerdote, en nombre de Dios y de la Iglesia nos vuelve a la amistad con Dios, con la Absolución, haciendo la señal de la cruz sobre nosotros

• Mamá explicar cómo debe acercarse el niño a confesar sus pecados:

El Sacerdote recibe al niño con estas palabras: Ave María purísima

El niño responde: Sin pecado original concebida

Si el niño no te ha acompañado a confensarte.  Tal ves éste sea un buen momento y le expliques un poco de lo que se hace.


Segundo Encuentro
• Para cualquier cosa que queremos hacer nos preparamos bien, para que todo salga a nuestro gusto y disfrutemos más de aquello. Para la confesión también debemos prepararnos y hay que hacerlo bien

• Diálogo con el niño sobre las cosas que hace y prepara cuando va a salir de viaje, a un día de campo, etc.

• La Confesión es un momento importante de nuestra vida. No es cualquier amigo a quien buscamos, es el gran amigo, el mejor amigo que es Jesús, además es ponernos en paz con Dios nuestro Padre

Actividad
Escribe en tu cuaderno cómo te estás preparando para tu confesión



Tercer Encuentro
• Cinco cosas necesarias para prepararnos a la Confesión:

1. Pensar en el mal o daño que hemos hecho a otros y el bien que dejamos de hacer. Esto es lo que se llama EXÁMEN DE CONCIENCIA

2. Pedir Perdón a Dios nuestro Padre por haber ofendido a nuestros hermanos y prometer no volver a hacerlo.

3. Decir al Sacerdote aquellos pecados que han ofendido a Dios y a nuestros hermanos

4. Prometemos hacer el esfuerzo para amar más y mejor a Dios y a los demás, teniendo mejor comportamiento

5. Cumplir la penitencia que me dio el Sacerdote, es decir, rezar o realizar algún servicio, etc.

• Finalmente, la Mamá recordará al niño cómo es el rito de la Confesión, de lo que se hace, antes, durante y después de recibir el Sacramento

Actividad

Aprender de memoria los cinco pasos para la confesión

1. Examen de conciencia
2. Dolor de los pecados
3. Confesión de los pecados
4. Propósito de enmienda
5. Cumplir la penitencia

Respecto al tema de la Reconciliación, el sitio la verdad católica, en su folleto número 15 nos desglosa los pasos para una buena confesión en 6, pero son fácilmente identificables y su explicación es sencilla y fácil de comprender.
 
La siguiente liga los lleva directo a la versión para imprimir en formato pdf
 
La Verdad Católica - La Confesión versión imprimible

martes, 15 de febrero de 2011

Tema 18 La Alianza. Actividades complementarias

Para introducir al niño en el tema de la Alianza se pueden poner los siguientes videos:


Noé y el arcoiris

Fuente: es.gloria.tv

La película animada dura aproximadamente 25 minutos.  Mientras podemos hacerles a los niños un "pastel arcoiris".  Solo necesitas 3 cosas:
Tu receta favorita para hacer pastel de vainilla (o comprar harina para hacer pastel) y
colorantes naturales (que se encuentran en la misma área que las harinas para pastel)
tu receta favorita de Betún (o también puedes comprarlo)

Prepara la masa de pastel de acuerdo a las instrucciones y antes vaciarla al molde, dividela en 7 partes.

  • Con los colorantes ve mezclando unas cuantas gotas a la masa para que queden coloreadas de los siguientes colores
violeta
morado
azul
verde
amarillo
naranja
rojo

  • En el molde previamente engrasado y enharinado vacía primero la mezcla violeta, después la morada, azul, etc hasta terminar con la roja.  No la revuelvas.  Méte el molde al horno a la temperatura y tiempo que indica tu receta
  • Saca el pastel del horno, deja enfriar y decora con el betún de tu preferencia (en color blanco si es posible)
Ofrecele al niño una rebanada al terminar la historia y hazle hincapié en el hecho de que el arcoiris fue la promesa que Dios le hizo a Noé de que nunca más va a ocurrir un diluvio parecido.

Nota: También es una buena opción hacer quequitos (cupcakes) si es que se tienen los moldes.


Abraham y las estrellas

Fuente: es.gloria.tv

Utiliza tu receta favorita para preparar galletas y utiliza el cortador en forma de estrella para darles forma.
Ofrécelas al niño al terminar la historia.

Otra opción sería ofrecerle fruta cortada con el cortador en forma de estrellas

O incluso pegar stickers con forma de estrella en una hoja de papel.


Moisés y la tierra prometida
Fuente: es.gloria.tv

Hagamos a Moisés con el tubo de un rollo de papel higiénico. 
Necesitaremos
Un tubo de cartón de papel higiénico
colores
tijeras
pegamento
dibujo de Moisés para recortar

versión para colorear:Moisés (versión blanco y negro)
versión a color: Moisés (versión a color)

Imprime la versión de tu elección
Coloreala (si es necesario)
Recorta las piezas
Pega el rectángulo grande alrededor del tubo de cartón
Pega el rectángulo pequeño alrededor del tubo a manera de cinturón
Pega los brazos y la cabeza en el rollo
Pega los mandamientos en las manos
dobla los pies por la linea punteada y pégalos en la base el tubo para darle un efecto tridimensional

Nota: Usa la foto de arriba como ejemplo.

Jesús instituye la Eucaristía

La parte que nos interesa resaltar está a partir del minuto 2:15 y hasta el minuto 3:05.  Preguntemos en que parte de la Misa escuchamos ésas palabras.

¡La eucaristía es la promesa de Jesús de quedarse por siempre entre nosotros!




sábado, 4 de septiembre de 2010

Tema 01: Introducción a la Biblia

Tema 01: Introducción a la Biblia


Objetivo
     Tener un primer acercamiento a la Biblia para conocerla y aprender a manejarla

Mística para los papás y Catequistas
     La Palabra Biblia viene del Griego “libros”

*del griego τα βιβλία, ta biblía, ‘los libros’

(fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Biblia)

     A la Biblia también se le llama “Sagrada Escritura” y esto significa que es la Palabra de Dios puesta por escrito. La Biblia tiene un autor divino, El Espíritu Santo, quien iluminó a muchos autores humanos, que usaron sus propias palabras y expresiones mientras escribían, pero siempre eran guiados por Dios, Espíritu Santo, a lo cual llamamos Inspiración Divina. Por esta razón, el verdadero autor de la Biblia es Dios, entonces, la Biblia es la Palabra de Dios.



Primer Encuentro
• Tomar cada uno su Biblia para aprender a manejarla
• La Biblia se divide en dos partes:

1. El Antiguo Testamento
Tiene 46 libros
Aprendemos sobre la relación entre Dios y el pueblo de Israel

2. El Nuevo Testamento
Tiene 27 libros
Encontramos las historias de Jesús, su misión, sus primeros Seguidores, y el inicio de la Iglesia



Actividad
     Dibujar una Biblia y escribir lo que acabamos de aprender
     Abrir nuestra Biblia y leer los nombres de los libros del AT y del NT

Comentarios
     Si se desea ampliar más en la explicación al niño. El folleto número 34 del site La verdad católica es una buena opción.
Link: http://laverdadcatolica.org/F34.htm

     Al final de la misma página se encuentra la versión imprimible en formato pdf para imprimirse como tríptico
Link: http://laverdadcatolica.org/f34.pdf


Segundo Encuentro
• Para escribir el nombre de los libros de la Biblia, se usan abreviaturas
Ejemplo: Génesis = Gen Éxodo = Ex Mateo = Mt Juan = Jn

• Para señalar capítulos se utilizan números grandes al inicio de cada capítulo y en la parte superior de cada página, después del nombre del libro
Ejemplo: GÉNESIS 2 ÉXODO 4 MATEO 18 JUAN 1

• Cada capítulo se divide a su vez en versículos, los cuales son señalados con un número más pequeño al inicio de cada uno.
Ejemplo: 1 Así estuvieron terminados el cielo, la tierra y todo lo que…
               2 El séptimo día Dios tuvo terminado su trabajo y…

• Así para designar un pasaje de la Biblia basta con indicar la abreviatura del libro, el número del capítulo y después de una coma, el número del versículo.
Ejemplo: Gen 2, 4 que significa que leeremos el libro de Génesis en el capítulo 2 el versículo 4

Actividad
Buscar en la Biblia las siguientes citas Bíblicas: Ex 3, 7 Mt 4, 2 Mc 14, 22



Tercer Encuentro
     Existen además otras formas para identificar pasajes Bíblicos
Ejemplo: Ex 3, 4-8 en este caso el guión se utiliza para indicar que se leerá del versículo 4 hasta el 8
    Gén 5, 3.8 en este caso el punto nos indica que se leerán dos versículos diferentes del mismo capítulo

    Ex 5, 3; 8, 1-5 en éste caso el punto y coma se pone para indicar que leeremos además otro capítulo. Así leeremos el libro del Éxodo, Capítulo 5, versículo 3 y del mismo libro del Éxodo el capítulo 8 y los versículos del 1 al 5.

Actividad
     Buscar en la Biblia las citas anteriores y practicar con otras más que encontremos escritas en nuestro manual.


Comentarios
     Si se desea ahondar en la forma de citar los libros, el site de www.biblia.org.mx puede ser de utilidad
Link: http://www.biblia.org.mx/accesousuarios/leer_biblia.asp

     Así también wikipedia contiene información importante y un poco más amplia respecto a los orígenes y diferencias entre las biblias de otras religiones.
Fuente: http://www.eresevilla.com/gestion/uploads/la_biblia.jpg

lunes, 1 de marzo de 2010

Tema 22: Jesús te espera en familia

Tema 22: Jesús te espera en Familia


Objetivo
Ayudar al niño a que descubra las consecuencias del pecado: se rompe la amistad con Dios y con los hermanos.

Ayudarlo a comprender que reconciliarse no es asunto sólo entre Dios y yo, sino un reconciliarse con todos, con la familia de Dios y con Dios mismo


Mística para los papás y catequistas

Para que la enseñanza sea no sólo un llamado a la memoria del niño, sino un verdadero testimonio de vida, conviene buscar la reconciliación, tanto en el Sacramento como en las personas a las que se ha faltado, se ha ofendido



Estas son oraciones que ayudan a mantener una actitud de arrepentimiento, de conversión, de pedir perdón: Yo pecador, El Oh Jesús mío, el salmo 51 C. U. 1854-1869 Resumen 1870-1876



Yo Pecador
Yo confieso ante Dios todopoderoso, y ante ustedes hermanos, que he pecado mucho de pensamiento, palabra, obra y omisión. Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. Por eso ruego a Santa María siempre Virgen, a los ángeles, a los santos y a ustedes hermanos que intercedan por mi ante Dios, Nuestro Señor.






Oh Jesús Mío
Oh Jesús mío,
me arrepiento de haberte ofendido
porque eres infiitamente bueno
padeciste y moriste clavado en la Cruz
Te amo con todo mi corazón
y propongo nunca más volver a pecar
Amén.






Salmo 51
Piedad de mí, Señor.—Ante el Dios de verdad reconocemos el pecado que cometimos. No faltará la esperanza en nuestra humillación, pues sabemos que él es capaz de crear en nosotros un corazón nuevo.
3 Ten piedad de mí, oh Dios, en tu bondad,
por tu gran corazón, borra mi falta.
4 Que mi alma quede limpia de malicia,
purifícame de mi pecado.
5 Pues mi falta yo bien la conozco
y mi pecado está siempre ante mí;
6 contra ti, contra ti sólo pequé,
lo que es malo a tus ojos yo lo hice.
Por eso en tu sentencia tú eres justo,
no hay reproche en el juicio de tus labios.
7 Tú ves que malo soy de nacimiento,
pecador desde el seno de mi madre.
8 Mas tú quieres rectitud de corazón,
y me enseñas en secreto lo que es sabio.
9 Rocíame con agua, y quedaré limpio;
lávame y quedaré más blanco que la nieve.
10 Haz que sienta otra vez júbilo y gozo
y que bailen los huesos que moliste.
11 Aparta tu semblante de mis faltas,
borra en mí todo rastro de malicia.
12 Crea en mí, oh Dios, un corazón puro,
renueva en mi interior un firme espíritu.
13 No me rechaces lejos de tu rostro
ni me retires tu espíritu santo.
14 Dame tu salvación que regocija,
y que un espíritu noble me dé fuerza.
15 Mostraré tu camino a los que pecan,
a ti se volverán los descarriados.
16 Líbrame, oh Dios, de la deuda de sangre,
Dios de mi salvación,
y aclamará mi lengua tu justicia.
17 Señor, abre mis labios
y cantará mi boca tu alabanza.
18 Un sacrificio no te gustaría,
ni querrás si te ofrezco, un holocausto.
19 Mi espíritu quebrantado a Dios ofreceré,
pues no desdeñas a un corazón contrito.
20 Favorece a Sión en tu bondad:
reedifica las murallas de Jerusalén;
21 entonces te gustarán los sacrificios,
ofrendas y holocaustos que se te deben;
entonces ofrecerán novillos en tu altar.



Catequesis Universal 1854-1869

1854Conviene valorar los pecados según su gravedad. La distinción entre pecado mortal y venial, perceptible ya en la Escritura 92 se ha impuesto en la tradición de la Iglesia. La experiencia de los hombres la corroboran.


1855El pecado mortal destruye la caridad en el corazón del hombre por una infracción grave de la ley de Dios; aparta al hombre de Dios, que es su fin último y su bienaventuranza, prefiriendo un bien inferior.


El pecado venial deja subsistir la caridad, aunque la ofende y la hiere.


1856El pecado mortal, que ataca en nosotros el principio vital que es la caridad, necesita una nueva iniciativa de la misericordia de Dios y una conversión del corazón que se realiza ordinariamente en el marco del sacramento de la Reconciliación:


Cuando la voluntad se dirige a una cosa de suyo contraria a la caridad por la que estamos ordenados al fin último, el pecado, por su objeto mismo, tiene causa para ser mortal... sea contra el amor de Dios, como la blasfemia, el perjurio, etc., o contra el amor del prójimo, como el homicidio, el adulterio, etc... En cambio, cuando la voluntad del pecador se dirige a veces a una cosa que contiene en sí un desorden, pero que sin embargo no es contraria al amor de Dios y del prójimo, como una palabra ociosa, una risa superflua, etc., tales pecados son veniales.


1857Para que un pecado sea mortal se requieren tres condiciones: “Es pecado mortal lo que tiene como objeto una materia grave y que, además, es cometido con pleno conocimiento y deliberado consentimiento”.


1858La materia grave es precisada por los Diez mandamientos según la respuesta de Jesús al joven rico: “No mates, no cometas adulterio, no robes, no levantes testimonio falso, no seas injusto, honra a tu padre y a tu madre” (Mc 10, 19). La gravedad de los pecados es mayor o menor: un asesinato es más grave que un robo. La cualidad de las personas lesionadas cuenta también: la violencia ejercida contra los padres es más grave que la ejercida contra un extraño.


1859El pecado mortal requiere plena conciencia y entero consentimiento. Presupone el conocimiento del carácter pecaminoso del acto, de su oposición a la Ley de Dios. Implica también un consentimiento suficientemente deliberado para ser una elección personal. La ignorancia afectada y el endurecimiento del corazón no disminuyen, sino aumentan, el carácter voluntario del pecado.


1860La ignorancia involuntaria puede disminuir, si no excusar, la imputabilidad de una falta grave, pero se supone que nadie ignora los principios de la ley moral que están inscritos en la conciencia de todo hombre. Los impulsos de la sensibilidad, las pasiones pueden igualmente reducir el carácter voluntario y libre de la falta, lo mismo que las presiones exteriores o los trastornos patológicos. El pecado más grave es el que se comete por malicia, por elección deliberada del mal.


1861El pecado mortal es una posibilidad radical de la libertad humana como lo es también el amor. Entraña la pérdida de la caridad y la privación de la gracia santificante, es decir, del estado de gracia. Si no es rescatado por el arrepentimiento y el perdón de Dios, causa la exclusión del Reino de Cristo y la muerte eterna del infierno; de modo que nuestra libertad tiene poder de hacer elecciones para siempre, sin retorno. Sin embargo, aunque podamos juzgar que un acto es en sí una falta grave, el juicio sobre las personas debemos confiarlo a la justicia y a la misericordia de Dios.

1862Se comete un pecado venial cuando no se observa en una materia leve la medida prescrita por la ley moral, o cuando se desobedece a la ley moral en materia grave, pero sin pleno conocimiento o sin entero consentimiento.


1863El pecado venial debilita la caridad; entraña un afecto desordenado a bienes creados; impide el progreso del alma en el ejercicio de las virtudes y la práctica del bien moral; merece penas temporales. El pecado venial deliberado y que permanece sin arrepentimiento, nos dispone poco a poco a cometer el pecado mortal. No obstante, el pecado venial no rompe la Alianza con Dios. Es humanamente reparable con la gracia de Dios. “No priva de la gracia santificante, de la amistad con Dios, de la caridad, ni, por tanto, de la bienaventuranza eterna”:

El hombre, mientras permanece en la carne, no puede evitar todo pecado, al menos los pecados leves. Pero estos pecados, que llamamos leves, no los consideres poca cosa: si los tienes por tales cuando los pesas, tiembla cuando los cuentas. Muchos objetos pequeños hacen una gran masa; muchas gotas de agua llenan un río. Muchos granos hacen un montón. ¿Cuál es entonces nuestra esperanza? Ante todo, la confesión...


1864“Todo pecado y blasfemia será perdonado a los hombres, pero la blasfemia contra el Espíritu no será perdonada” (Mt 12,31). No hay límites a la misericordia de Dios, pero quien se niega deliberadamente a acoger la misericordia de Dios mediante el arrepentimiento rechaza el perdón de sus pecados y la salvación ofrecida por el Espíritu Santo. Semejante endurecimiento puede conducir a la condenación final y a la perdición eterna.


V LA PROLIFERACIÓN DEL PECADO
1865El pecado crea una facilidad para el pecado, engendra el vicio por la repetición de actos. De ahí resultan inclinaciones desviadas que oscurecen la conciencia y corrompen la valoración concreta del bien y del mal. Así el pecado tiende a reproducirse y a reforzarse, pero no puede destruir el sentido moral hasta su raíz.

1866Los vicios pueden ser catalogados según las virtudes a que se oponen, o también pueden ser referidos a los pecados capitales que la experiencia cristiana ha distinguido siguiendo a san Juan Casiano y a san Gregorio Magno 100. Son llamados capitales porque generan otros pecados, otros vicios. Son la soberbia, la avaricia, la envidia, la ira, la lujuria, la gula, la pereza.

1867La tradición catequética recuerda también que existen “pecados que claman al cielo”. Claman al cielo: la sangre de Abel; el pecado de los sodomitas; el clamor del pueblo oprimido en Egipto; el lamento del extranjero, de la viuda y el huérfano; la injusticia para con el asalariado.

1868El pecado es un acto personal. Pero nosotros tenemos una responsabilidad en los pecados cometidos por otros cuando cooperamos a ellos:

- participando directa y voluntariamente;
- ordenándolos, aconsejándolos, alabándolos o aprobándolos;
- no revelándolos o no impidiéndolos cuando se tiene obligación de hacerlo;
- protegiendo a los que hacen el mal.


1869Así el pecado convierte a los hombres en cómplices unos de otros, hace reinar entre ellos la concupiscencia, la violencia y la injusticia. Los pecados provocan situaciones sociales e instituciones contrarias a la bondad divina. Las “estructuras de pecado” son expresión y efecto de los pecados personales. Inducen a sus víctimas a cometer a su vez el mal. En un sentido analógico constituyen un “pecado social”.




Resumen 1870-1876
1870“Dios encerró a todos los hombres en la rebeldía para usar con todos ellos de misericordia” (Rm 11, 32).

1871El pecado es “una palabra, un acto o un deseo contrarios a la ley eterna”. Es una ofensa a Dios. Se alza contra Dios en una desobediencia contraria a la obediencia de Cristo.

1872El pecado es un acto contrario a la razón. Lesiona la naturaleza del hombre y atenta contra la solidaridad humana.

1873La raíz de todos los pecados está en el corazón del hombre. Sus especies y su gravedad se miden principalmente por su objeto.

1874Elegir deliberadamente, es decir, sabiéndolo y queriéndolo, una cosa gravemente contraria a la ley divina y al fin último del hombre, es cometer un pecado mortal. Este destruye en nosotros la caridad sin la cual la bienaventuranza eterna es imposible. Sin arrepentimiento, tal pecado conduce a la muerte eterna.

1875El pecado venial constituye un desorden moral que puede ser reparado por la caridad que tal pecado deja subsistir en nosotros.

1876La reiteración de pecados, incluso veniales, engendra vicios entre los cuales se distinguen los pecados capitales.


 
Reflexión para las mamás: Mt. 5, 17 y ss. Cap. 6, cap. 7, 1-12; 18, 21-22; 1Cor. 6, 19



Mateo 5, 17
17 No crean que he venido a suprimir la Ley o los Profetas. He venido, no para deshacer, sino para traer lo definitivo.




Mateo 6,
1 Guárdense de las buenas acciones hechas a la vista de todos, a fin de que todos las aprecien. Pues en ese caso, no les quedaría premio alguno que esperar de su Padre que está en el cielo. 2 Cuando ayudes a un necesitado, no lo publiques al son de trompetas; no imites a los que dan espectáculo en las sinagogas y en las calles, para que los hombres los alaben. Yo se lo digo: ellos han recibido ya su premio.
3 Tú, cuando ayudes a un necesitado, ni siquiera tu mano izquierda debe saber lo que hace la derecha: 4 tu limosna quedará en secreto. Y tu Padre, que ve en lo secreto, te premiará.
5 Cuando ustedes recen, no imiten a los que dan espectáculo; les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que la gente los vea. Yo se lo digo: ellos han recibido ya su premio.
6 Pero tú, cuando reces, entra en tu pieza, cierra la puerta y ora a tu Padre que está allí, a solas contigo. Y tu Padre, que ve en lo secreto, te premiará.
7 Cuando pidan a Dios, no imiten a los paganos con sus letanías interminables: ellos creen que un bombardeo de palabras hará que se los oiga.
8 No hagan como ellos, pues antes de que ustedes pidan, su Padre ya sabe lo que necesitan.


El Padrenuestro
9 Ustedes, pues, recen así:
Padre nuestro, que estás en el Cielo,
santificado sea tu Nombre,
10 venga tu Reino,
hágase tu voluntad
así en la tierra como en el Cielo.
11 Danos hoy el pan que nos corresponde;
12 y perdona nuestras deudas,
como también nosotros perdonamos a nuestros deudores;
13 y no nos dejes caer en la tentación,
sino líbranos del Maligno.


14 Porque si ustedes perdonan a los hombres sus ofensas, también el Padre celestial les perdonará a ustedes.
15 Pero si ustedes no perdonan a los demás, tampoco el Padre les perdonará a ustedes.
16 Cuando ustedes hagan ayuno, no pongan cara triste, como los que dan espectáculo y aparentan palidez, para que todos noten sus ayunos. Yo se lo digo: ellos han recibido ya su premio. 17 Cuando tú hagas ayuno, lávate la cara y perfúmate el cabello. 18 No son los hombres los que notarán tu ayuno, sino tu Padre que ve las cosas secretas, y tu Padre que ve en lo secreto, te premiará.
19 No junten tesoros y reservas aquí en la tierra, donde la polilla y el óxido hacen estragos, y donde los ladrones rompen el muro y roban.
20 Junten tesoros y reservas en el Cielo, donde no hay polilla ni óxido para hacer estragos, y donde no hay ladrones para romper el muro y robar.
21 Pues donde está tu tesoro, allí estará también tu corazón.
22 Tu ojo es la lámpara de tu cuerpo. Si tus ojos están sanos, todo tu cuerpo tendrá luz; pero si tus ojos están malos, todo tu cuerpo estará en obscuridad. 23 Y si tu fuente de luz se ha obscurecido, ¡cuánto más tenebrosas serán tus tinieblas!

Poner la confianza en Dios y no en el dinero
24 Nadie puede servir a dos patrones: necesariamente odiará a uno y amará al otro, o bien cuidará al primero y despreciará al otro. Ustedes no pueden servir al mismo tiempo a Dios y al Dinero.
25 Por eso yo les digo: No anden preocupados por su vida con problemas de alimentos, ni por su cuerpo con problemas de ropa. ¿No es más importante la vida que el alimento y más valioso el cuerpo que la ropa? 26 Fíjense en las aves del cielo: no siembran, ni cosechan, no guardan alimentos en graneros, y sin embargo el Padre del Cielo, el Padre de ustedes, las alimenta. ¿No valen ustedes mucho más que las aves?
27 ¿Quién de ustedes, por más que se preocupe, puede añadir algo a su estatura? 28 Y ¿por qué se preocupan tanto por la ropa? Miren cómo crecen las flores del campo, y no trabajan ni tejen. 29 Pero yo les digo que ni Salomón, con todo su lujo, se pudo vestir como una de ellas. 30 Y si Dios viste así el pasto del campo, que hoy brota y mañana se echa al fuego, ¿no hará mucho más por ustedes? ¡Qué poca fe tienen!
31 No anden tan preocupados ni digan: ¿tendremos alimentos?, o ¿qué beberemos?, o ¿tendremos ropas para vestirnos?
32 Los que no conocen a Dios se afanan por esas cosas, pero el Padre del Cielo, Padre de ustedes, sabe que necesitan todo eso. 33 Por lo tanto, busquen primero su reino y su justicia, y se les darán también todas esas cosas.
34 No se preocupen por el día de mañana, pues el mañana se preocupará por sí mismo. A cada día le bastan sus problemas.


Mateo 7, 1-12
1 No juzguen a los demás y no serán juzgados ustedes.
2 Porque de la misma manera que ustedes juzguen, así serán juzgados, y la misma medida que ustedes usen para los demás, será usada para ustedes. 3 ¿Qué pasa? Ves la pelusa en el ojo de tu hermano, ¿y no te das cuenta del tronco que hay en el tuyo?
4 ¿Y dices a tu hermano: Déjame sacarte esa pelusa del ojo, teniendo tú un tronco en el tuyo?
5 Hipócrita, saca primero el tronco que tienes en tu ojo y así verás mejor para sacar la pelusa del ojo de tu hermano.
6 No den lo que es santo a los perros, ni echen sus perlas a los cerdos, pues podrían pisotearlas y después se volverían contra ustedes para destrozarlos.
7 Pidan y se les dará; busquen y hallarán; llamen y se les abrirá la puerta.
8 Porque el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y se abrirá la puerta al que llama. 9 ¿Acaso alguno de ustedes daría a su hijo una piedra cuando le pide pan? 10 ¿O le daría una culebra cuando le pide un pescado?
11 Pues si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡con cuánta mayor razón el Padre de ustedes, que está en el Cielo, dará cosas buenas a los que se las pidan!
12 Todo lo que ustedes desearían de los demás, háganlo con ellos: ahí está toda la Ley y los Profetas.


Mateo 18, 21-22
21 Entonces Pedro se acercó con esta pregunta: «Señor, ¿cuántas veces tengo que perdonar las ofensas de mi hermano? ¿Hasta siete veces?» 22 Jesús le contestó: «No te digo siete, sino setenta y siete veces.»




1 Corintios 6, 19
¿No saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo que han recibido de Dios y que está en ustedes? Ya no se pertenecen a sí mismos.



Antropología


Ayudar a que el niño comprenda que hay normas y reglas de disciplina necesarias para el bienestar común y la convivencia. Cuando no se cumplen, se rompe la tranquilidad y la paz. Presentar varios ejemplos: Qué le ocurre a quien no respeta las leyes de tránsito, al que roba, al que no paga sus deudas, etc.





Primer Encuentro

• Puede iniciarse con la reflexión de Lc. 15, 3-7


Lucas 15, 3-7
3 Entonces Jesús les dijo esta parábola:
4 «Si alguno de ustedes pierde una oveja de las cien que tiene, ¿no deja las otras noventa y nueve en el desierto y se va en busca de la que se le perdió hasta que la encuentra? 5 Y cuando la encuentra, se la carga muy feliz sobre los hombros, 6 y al llegar a su casa reúne a los amigos y vecinos y les dice: “Alégrense conmigo, porque he encontrado la oveja que se me había perdido.”
7 Yo les digo que de igual modo habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que vuelve a Dios que por noventa y nueve justos que no tienen necesidad de convertirse.


• Ampliar la lectura explicando por qué habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta… Significa que para Dios y la Iglesia el mejorar la conducta llena de felicidad


• Como familia de Dios, todos los que somos su Iglesia nos alegramos de un pecador que se arrepiente y regresa a la familia, a la casa.



Pedir perdón a nuestro Padre Dios, es pedirnos perdón a nosotros y reconciliarnos con nuestros hermanos. Fijémonos en lo que dice Jesús: “Si cuando vas al templo, te acuerdas que tu hermano tiene algo que sentir de ti, ve primero a reconciliarte con tu hermano y luego vienes al templo”. Para entender mejor esta frase conviene hacer notar al niño la importancia que tiene el saber perdonar y el buscar ser perdonados, ya sea en familia, con los amigos, con los parientes, los mayores, etc.


Actividad
Hacer un dibujo relacionado con la lectura que se meditó


Segundo Encuentro

• Leer, meditar, reflexionar Lc. 15, 11-32. Comentar las actitudes de los personajes



Lucas 15, 11-32

El hijo pródigo
11 Jesús continuó: «Había un hombre que tenía dos hijos. 12 El menor dijo a su padre: “Dame la parte de la hacienda que me corresponde.” Y el padre repartió sus bienes entre los dos.


13 El hijo menor juntó todos sus haberes, y unos días después se fue a un país lejano. Allí malgastó su dinero llevando una vida desordenada. 14 Cuando ya había gastado todo, sobrevino en aquella región una escasez grande y comenzó a pasar necesidad. 15 Fue a buscar trabajo y se puso al servicio de un habitante del lugar, que lo envió a su campo a cuidar cerdos. 16 Hubiera deseado llenarse el estómago con las bellotas que daban a los cerdos, pero nadie se las daba.


17 Finalmente recapacitó y se dijo: “¡Cuántos asalariados de mi padre tienen pan de sobra, mientras yo aquí me muero de hambre!


18 Tengo que hacer algo: volveré donde mi padre y le diré: Padre, he pe cado contra Dios y contra ti. 19 Ya no merezco ser llamado hijo tuyo. Trátame como a uno de tus asalariados.”


20 Se levantó, pues, y se fue donde su padre.


Estaba aún lejos, cuando su padre lo vio y sintió compasión; corrió a echarse a su cuello y lo besó. 21 Entonces el hijo le habló: «Padre, he pecado contra Dios y ante ti. Ya no merezco ser llamado hijo tuyo.» 22 Pero el padre dijo a sus servidores: «¡Rápido! Traigan el mejor vestido y pónganselo. Colóquenle un anillo en el dedo y traigan calzado para sus pies. 23 Traigan el ternero gordo y mátenlo; comamos y hagamos fiesta, 24 porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a la vida; estaba perdido y lo hemos encontrado.» Y comenzaron la fiesta.


25 El hijo mayor estaba en el campo. Al volver, cuando se acercaba a la casa, oyó la orquesta y el baile. 26 Llamó a uno de los muchachos y le preguntó qué significaba todo aquello. 27 El le respondió: «Tu hermano ha regresado a casa, y tu padre mandó matar el ternero gordo por haberlo recobrado sano y salvo.»


28 El hijo mayor se enojó y no quiso entrar. Su padre salió a suplicarle. 29 Pero él le contestó: «Hace tantos años que te sirvo sin haber desobedecido jamás ni una sola de tus órdenes, y a mí nunca me has dado un cabrito para hacer una fiesta con mis amigos. 30 Pero ahora que vuelve ese hijo tuyo que se ha gastado tu dinero con prostitutas, haces matar para él el ternero gordo.»


31 El padre le dijo: «Hijo, tú estás siempre conmigo y todo lo mío es tuyo. 32 Pero había que hacer fiesta y alegrarse, puesto que tu hermano estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y ha sido encontrado.»


Actividad

Tratar de memorizar:


Dios nos perdona cuando, arrepentidos de corazón, nos acercamos a Jeús y le pedimos perdón.

En el Sacramento de la reconciliación confesamos al Sacerdote el mal que hemos cometido, las malas acciones que hemos hecho



Tercer Encuentro

• Este encuentro se aprovecha para vivir, entender y aprender de memoria dos oraciones penitenciales
• Es importante que la mamá trate de explicar al niño y ayudarle a que descubra, en esas oraciones, los sentimientos con los cuales debe dirigirse a Dios.


Se dice el Oh Jesús mío y el Yo pecador

jueves, 25 de febrero de 2010

Tema 21: La Alianza con Dios se rompe por el pecado

Tema 21: La Alianza con Dios se rompe por el pecado


Objetivo
Preparar al niño a que tenga una recta conciencia del pecado como ruptura de la Alianza hecha con Dios en el Bautismo


Mistica para los papás y catequistas
Es difícil presentarnos como modelos perfectos de santidad ante los niños y mucho menos, siendo nuestros hijos, que nos conocen, saben de nuestras debilidades, enojos, faltas a la caridad, que se dan en la diaria convivencia

Por eso la reflexión de este tema deberá despertar en nosotros y en los niños, el deseo de prepararnos a adquirir una actitud de conversión, de clarificar, junto con ellos, los conceptos de pecado.

Además, debe propiciar la oportunidad de recuperar la gracia, si sentimos estar en situación de pecado, a través del Sacramento de la Reconciliación

Los papás deben recordar que los adultos realizan su esfuerzo, todos los días, por tratar de ser mejores cristianos, por quitar lo que estorba al amor de Dios y a mantener viva su alianza y que no son sólo palabras sus enseñanzas C. U. 1846-1850, 2072-2073 Resumen 2075-2082


Catequesis Universal 1846-1850
1846El Evangelio es la revelación, en Jesucristo, de la misericordia de Dios con los pecadores. El ángel anuncia a José: “Tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados” (Mt 1, 21). Y en la institución de la Eucaristía, sacramento de la redención, Jesús dice: “Esta es mi sangre de la alianza, que va a ser derramada por muchos para remisión de los pecados” (Mt 26, 28).

1847“Dios nos ha creado sin nosotros, pero no ha querido salvarnos sin nosotros”. La acogida de su misericordia exige de nosotros la confesión de nuestras faltas. “Si decimos: ‘no tenemos pecado’, nos engañamos y la verdad no está en nosotros. Si reconocemos nuestros pecados, fiel y justo es él para perdonarnos los pecados y purificarnos de toda injusticia” (1 Jn 1, 8-9).

1848Como afirma san Pablo, “donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia” (Rm 5, 20). Pero para hacer su obra, la gracia debe descubrir el pecado para convertir nuestro corazón y conferirnos “la justicia para la vida eterna por Jesucristo nuestro Señor” (Rm 5, 20-21). Como un médico que descubre la herida antes de curarla, Dios, mediante su palabra y su espíritu, proyecta una luz viva sobre el pecado:

La conversión exige el reconocimiento del pecado, y éste, siendo una verificación de la acción del Espíritu de la verdad en la intimidad del hombre, llega a ser al mismo tiempo el nuevo comienzo de la dádiva de la gracia y del amor: “Recibid el Espíritu Santo”. Así, pues, en este “convencer en lo referente al pecado” descubrimos una ‘doble dádiva’: el don de la verdad de la conciencia y el don de la certeza de la redención. El Espíritu de la verdad es el Paráclito

II DEFINICIÓN DE PECADO
1849El pecado es una falta contra la razón, la verdad, la conciencia recta; es faltar al amor verdadero para con Dios y para con el prójimo, a causa de un apego perverso a ciertos bienes. Hiere la naturaleza del hombre y atenta contra la solidaridad humana. Ha sido definido como “una palabra, un acto o un deseo contrarios a la ley eterna”.

1850El pecado es una ofensa a Dios: “Contra ti, contra ti sólo he pecado, lo malo a tus ojos cometí” (Sal 51, 6). El pecado se levanta contra el amor que Dios nos tiene y aparta de Él nuestros corazones. Como el primer pecado, es una desobediencia, una rebelión contra Dios por el deseo de hacerse “como dioses”, pretendiendo conocer y determinar el bien y el mal (Gn 3, 5). El pecado es así “amor de sí hasta el desprecio de Dios”.88 Por esta exaltación orgullosa de sí, el pecado es diametralmente opuesto a la obediencia de Jesús que realiza la salvación.

2072-2073
2072Los diez mandamientos, por expresar los deberes fundamentales del hombre hacia Dios y hacia su prójimo, revelan en su contenido primordial obligaciones graves. Son básicamente inmutables y su obligación vale siempre y en todas partes. Nadie podría dispensar de ellos. Los diez mandamientos están grabados por Dios en el corazón del ser humano.
 
2073La obediencia a los mandamientos implica también obligaciones cuya materia es, en sí misma, leve. Así, la injuria de palabra está prohibida por el quinto mandamiento, pero sólo podría ser una falta grave en razón de las circunstancias o de la intención del que la profiere.

Resumen 2075-2082
2075“¿Qué he de hacer yo de bueno para conseguir la vida eterna?” — “Si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos” (Mt 19, 16-17).

2076Por su modo de actuar y por su predicación, Jesús ha atestiguado el valor perenne del Decálogo.

2077El don del Decálogo fue concedido en el marco de la alianza establecida por Dios con su pueblo. Los mandamientos de Dios reciben su significado verdadero en y por esta Alianza.

2078Fiel a la Escritura y siguiendo el ejemplo de Jesús, la Tradición de la Iglesia ha reconocido en el Decálogo una importancia y una significación primordial.

2079El Decálogo forma una unidad orgánica en la que cada “palabra” o “mandamiento” remite a todo el conjunto. Transgredir un mandamiento es quebrantar toda la ley. 20

2080El Decálogo contiene una expresión privilegiada de la ley natural. Lo conocemos por la revelación divina y por la razón humana.

2081Los diez mandamientos, en su contenido fundamental, enuncian obligaciones graves. Sin embargo, la obediencia a estos preceptos implica también obligaciones cuya materia es, en sí misma, leve.

2082Dios hace posible por su gracia lo que manda.

 
Antropología
Descubrir los hechos que destruyen y hacen imposible vivir la experiencia de amistad y convivencia y en esos hechos reflexionar sobre la realidad del pecado

 
Primer Encuentro
• Para iniciar este tema se sugiere que Mamá le relate al niño que Dios liberó al pueblo de Israel de la esclavitud de Egipto. Leer Ex. 3, 7 – 8. Después de ser liberados de la esclavitud, Dios hizo una alianza con el pueblo. Esa alianza se selló con los 10 MANDAMIENTOS.

Éxodo 3, 7 – 8

Misión de Moisés
7 Y el SEÑOR dijo: Ciertamente he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he escuchado su clamor a causa de sus capataces, pues estoy consciente de sus sufrimientos. 8 Y he descendido para librarlos de mano de los egipcios, y para sacarlos de aquella tierra a una tierra buena y espaciosa, a una tierra que mana leche y miel, al lugar de los cananeos, de los hititas, de los amorreos, de los ferezeos, de los heveos y de los jebuseos.

• Esas 10 normas eran las que permitían al pueblo ser fiel a su Dios que los había liberado de la esclavitud.



Actividad
Recordar los 10 mandamientos. Escribirlos

Escribir en su cuaderno acciones que rompen una amistad o que no nos permiten vivir en paz.
 
 
Segundo Encuentro
• Cuando no se cumplen las normas o reglas establecidas en la alianza que el pueblo realizó con Dios, se rompía la armonía con Dios y la armonía que debe existir entre todos, de unos con otros. Pues, eso es pecar
• Pecar es volver la espalda a Dios, a sus mandamientos. Es decirle: No quiero ser tu amigo. Es decirle: no me interesa portarme como tu hijo. No me acuerdo que me has salvado
• Si no me interesa ser su amigo, ni portarme como su hijo ¿Cómo será mi trato con los demás? ¿Los respetaré? ¿Los amaré como mis hermanos?
• Con esto queda claro que el no cumplir la alianza, el no guardar los mandamientos, el no amar a los hermanos, provoca una actitud de pecado


Actividad
Escribe en tu cuaderno una lista de acciones, actitudes o faltas que creas que han roto tu alianza con Dios

Procura aprender de memoria:


Pecado es faltar al amor de Dios, negarlo y darle la espalda a Él y a los demás hijos suyos. Es faltar a las normas de la amistad entre Dios y yo y entre los demás y yo.

Los mandamientos me ayudan a saber cuándo cometo pecado contra Dios y contra los hermanos