AVISOS

=========================

Google+ Followers

miércoles, 4 de mayo de 2011

Tema 26: La Virgen María

Tema 26: La Virgen María


Objetivo

Encontrarnos de nuevo con la Virgen María a quien ya hemos conocido en temas anteriores (10, 11, 12, 15 y 16) y contemplarla siempre dispuesta a Dios y al lado de Jésus. Comprender que podemos imitarla en su respuesta a Dios.

Mística para los Papás y Catequistas
“He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra” (Lc. 8, 38)
“Haced lo que Él os diga” (Jn. 2, 5)
Ver VAT II: Lumen Gentium cap VIII, Nos. 52-53; C. U. 148, 165, 494, 2618, 484

Concilio vaticano II
Lumen Gentium Capítulo VIII, 52-53

I. Introducción
La Santísima Virgen María en el misterio de Cristo
52. El benignísimo y sapientísimo Dios, al querer llevar a término la redención del mundo, "cuando llegó la plenitud del tiempo, envió a su Hijo hecho de mujer... para que recibiésemos la adopción de hijos" (Gal 4,4-5). "El cual por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación, descendió de los cielos, y se encarnó por obra del Espíritu Santo de María Virgen". Este misterio divino de salvación se nos revela y continúa en la Iglesia, a la que el Señor constituyó como su Cuerpo, y en ella los fieles, unidos a Cristo, su Cabeza, en comunión con todos sus Santos, deben también venerar la memoria, "en primer lugar, de la gloriosa siempre Virgen María, Madre de nuestro Dios y Señor Jesucristo".

La Santísima Virgen y la Iglesia
53. En efecto, la Virgen María, que según el anuncio del ángel recibió al Verbo de Dios en su corazón y en su cuerpo y entregó la vida al mundo, es conocida y honrada como verdadera Madre de Dios Redentor. Redimida de un modo eminente, en atención a los futuros méritos de su Hijo y a El unida con estrecho e indisoluble vínculo, está enriquecida con esta suma prerrogativa y dignidad: ser la Madre de Dios Hijo y, por tanto, la hija predilecta del Padre y el sagrario del Espíritu santo; con un don de gracia tan eximia, antecede con mucho a todas las criaturas celestiales y terrenas. Al mismo tiempo ella está unida en la estirpe de Adán con todos los hombres que han de ser salvados; más aún, es verdaderamente madre de los miembros de Cristo por haber cooperado con su amor a que naciesen en la Iglesia los fieles, que son miembros de aquella cabeza, por lo que también es saludada como miembro sobreeminente y del todo singular de la Iglesia, su prototipo y modelo destacadísimo en la fe y caridad y a quien la Iglesia católica, enseñada por el Espíritu Santo, honra con filial afecto de piedad como a Madre amantísima.

Catecismo de la Iglesia Católica 148, 165, 494, 2618, 484
148 La Virgen María realiza de la manera más perfecta la obediencia de la fe. En la fe, María acogió el anuncio y la promesa que le traía el ángel Gabriel, creyendo que “nada es imposible para Dios” (Lc 1, 37), 10 y dando su asentimiento: “He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra” (Lc 1, 38). Isabel la saludó: “¡Dichosa la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor!” (Lc 1, 45). Por esta fe todas las generaciones la proclamarán bienaventurada. 11

165 Entonces es cuando debemos volvernos hacia los testigos de la fe: Abraham, que creyó, “esperando contra toda esperanza” (Rm 4, 18); la Virgen María que, en “la peregrinación de la fe”, 39 llegó hasta la “noche de la fe”40 participando en el sufrimiento de su Hijo y en la noche de su sepulcro; y tantos otros testigos de la fe: “También nosotros, teniendo en torno nuestro tan gran nube de testigos, sacudamos todo lastre y el pecado que nos asedia, y corramos con fortaleza la prueba que se nos propone, fijos los ojos en Jesús, el que inicia y consuma la fe” (Hb 12, 1-2).

494 Al anuncio de que ella dará a luz al “Hijo del Altísimo” sin conocer varón, por la virtud del Espíritu Santo, María respondió por “la obediencia de la fe” (Rm 1, 5), segura de que “nada hay imposible para Dios”: “He aquí la esclava del Señor: hágase en mí según tu palabra” (Lc 1, 37-38). Así dando su consentimiento a la palabra de Dios, María llegó a ser Madre de Jesús y, aceptando de todo corazón la voluntad divina de salvación, sin que ningún pecado se lo impidiera, se entregó a sí misma por entero a la persona y a la obra de su Hijo, para servir, en su dependencia y con él, por la gracia de Dios, al Misterio de la Redención:


Ella, en efecto, como dice san Ireneo, “por su obediencia fue causa de la salvación propia y de la de todo el género humano”. Por eso, no pocos Padres antiguos, en su predicación, coincidieron con él en afirmar: “el nudo de la desobediencia de Eva lo desató la obediencia de María. Lo que ató la virgen Eva por su falta de fe lo desató la Virgen María por su fe”. Comparándola con Eva, llaman a María ’Madre de los vivientes’ y afirman con mayor frecuencia: “la muerte vino por Eva, la vida por María”.


2618 El Evangelio nos revela cómo María ora e intercede en la fe: en Caná, 77 la madre de Jesús ruega a su hijo por las necesidades de un banquete de bodas, signo de otro banquete, el de las bodas del Cordero que da su Cuerpo y su Sangre a petición de la Iglesia, su Esposa. Y en la hora de la nueva Alianza, al pie de la Cruz, 78 María es escuchada como la Mujer, la nueva Eva, la verdadera “madre de los que viven”.


484 La anunciación a María inaugura “la plenitud de los tiempos” (Ga 4, 4), es decir, el cumplimiento de las promesas y de los preparativos. María es invitada a concebir a aquel en quien habitará “corporalmente la plenitud de la divinidad” (Col 2, 9). La respuesta divina a su “¿cómo será esto, puesto que no conozco varón?” (Lc 1, 34) se dio mediante el poder del Espíritu: “El Espíritu Santo vendrá sobre ti” (Lc 1, 35).

Antropología
Tenemos una Mamá que está con nosotros en los momentos importantes de nuestra vida. Un hijo está orgulloso cuando le dicen ¡Cómo te pareces a tu mamá!

Primer Encuentro
Tú ya conoces a la Virgen María ¿Recuerdas algo sobre ella? María es la mujer que escucha y dice SÍ a lo que Dios quiere; María es la madre de Jesús

Hoy vamos a platicar algo más de María. Ella es madre de Jesús y madre nuestra. Vivió en un pueblecito llamado Nazareth e hizo siempre lo que Dios quería. Servía y amaba a sus hermanos, a los que vivían cerca de ella. Imagínate cómo vivía María en Nazareth.

Las primeras páginas del Evangelio de San Lucas nos muestran a María como una joven novia, comprometida formalmente con un muchacho de su pueblo llamado José. Los dos eran muy jóvenes, ya que según la costumbre judía las muchachas se casaban a los 15 y los muchachos a los 18 (Lc. 1, 26 – 27)

Lucas 1, 26 – 27
26 Y al sexto mes, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, 27 a una virgen desposada con un hombre que se llamaba José, de los descendientes de David; y el nombre de la virgen era María.


El pueblo de Israel se ubica en Nazareth, donde María vivió. Era un pueblo pobre compuesto de agricultores, pescadores, artesanos. José era artesano: era carpintero. Cuando fueron a presentar a Jesús, su niño, al templo, llevaron la ofrenda que acostumbraban los pobres

Actividad
Repasar el tercer encuentro del tema No. 15: “La tierra de Jesús”. Localizar dónde estaba Nazareth

Dejar en libertad al niño para que dibuje cómo se imagina a María en Nazareth. Que lo haga sin ninguna imagen. Es probable que dibuje a una muchacha sencilla en su pueblo. La intención es que el niño se forme su propia imagen de María

Segundo Encuentro
María atendió a Jesús como toda mamá atiende a su hijo: le daba de comer, le lavaba su ropa, le enseñaba a leer y a escribir, lo veía crecer, rezaba con Él y juntos hablaban de Dios

Cuando Jesús fue adulto, un día le dijo a su madre que se iba de la casa. Se iba a predicar, a contarle a toda la gente sobre el Padre Dios. María aceptó y de ese modo ayudó a su hijo Jesús a hacer lo que Dios quería. María siempre hacía la voluntad de Dios

El Evangelio nos explica que en un ocasión María fue con Jesús a una boda. Vamos a leerlo y a comentarlo (Jn. 2, 1 – 11)

Juan 2, 1- 11
La boda de Caná


1 Al tercer día se celebró una boda en Caná de Galilea, y estaba allí la madre de Jesús; 2 y también Jesús fue invitado, con sus discípulos, a la boda. 3 Cuando se acabó el vino, la madre de Jesús le dijo: No tienen vino. 4 Y Jesús le dijo: Mujer, ¿qué nos va a ti y a mí en esto? Todavía no ha llegado mi hora. 5 Su madre dijo a los que servían: Haced todo lo que El os diga. 6 Y había allí seis tinajas de piedra, puestas para ser usadas en el rito de la purificación de los judíos; en cada una cabían dos o tres cántaros. 7 Jesús les dijo: Llenad de agua las tinajas. Y las llenaron hasta el borde. 8 Entonces les dijo: Sacad ahora un poco y llevadlo al maestresala. Y se lo llevaron. 9 Cuando el maestresala probó el agua convertida en vino, y como no sabía de dónde era (pero los que servían, que habían sacado el agua, lo sabían), el maestresala llamó al novio, 10 y le dijo: Todo hombre sirve primero el vino bueno, y cuando ya han tomado bastante, entonces el inferior; pero tú has guardado hasta ahora el vino bueno. 11 Este principio de sus señales hizo Jesús en Caná de Galilea, y manifestó su gloria, y sus discípulos creyeron en El.

¿Qué te parece la historia? ¿Qué hizo Jesús? ¿Qué hizo María?

Se recomienda a las mamás profundizar con el niño las palabras de María: HACED LOS QUE OS DIGA. Esto te lo dice HOY María a ti, a mí, a todos

Actividad
El niño puede dibujarse acompañado de María diciéndole la frase de Jn. 2, 5
Su madre dijo a los que servían: Haced todo lo que El os diga

Oración junto a la imagen de la Virgen María: pensar qué es lo que quiere Jesús que yo haga. Escribirlo en su cuaderno. Pedirle a María que nos ayude a hacer siempre lo que Jesús quiere, así como lo hizo ella

Tercer Encuentro
¿PODRÁS TU PARECERTE A MARÍA? ¿EN QUÉ?

Lo principal de este encuentro es que el niño comprenda que puede ser como María en cuanto a saber escuchar y hacer la voluntad de Dios.

María es nuestra madre porque Jesús le pidió que nos quisiera como sus hijos. A una mamá le gusta que sus hijos se parezcan a ella. A María le gusta ver que hacemos lo que Jesús quiere

Actividad
Escribir con letra grande en su cuaderno:

YO PUEDO PARECERME A MARÍA HACIENDO LO QUE DIOS QUIERE

Orar junto con el niño pidiendo a María que nos ayude a vivir al gusto de Jesús, así como lo hizo ella.



Aprovechar para repasar el AVE MARÍA

Dios te salve María
llena eres de gracia
el Señor es contigo;
bendita tú eres
entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto
de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la ahora
de nuestra muerte. Amén

No hay comentarios:

Publicar un comentario