AVISOS

=========================

Google+ Followers

lunes, 18 de enero de 2010

Tema 17: La Iglesia

Tema 17: La Iglesia


Objetivo
Queremos hacer consciente al niño de que forma parte de una familia: la Iglesia, familia de los hijos de Dios.

En esta familia hay hermanos muy distintos: grandes y chicos, gruesos y delgados, altos y bajos, conocidos y desconocidos, blancos, negros, amarillos, indios, ricos, pobres, más o menos inteligentes. Todos somos hermanos y hemos de preocuparnos unos por otros y querernos.

El niño debe procurar, según su edad y capacidad, cooperar al bienestar y felicidad de la familia, de la Iglesia: su familia; su Iglesia.

C. U. No. 751; 1 Cor. 12 12-31; Vat. II L. G. Cap 1, No. 1, 4 y 8

Catequesis Universal No. 751
751La palabra “Iglesia” [“ekklèsia”, del griego “ek-kalein” - “llamar fuera”] significa “convocación”. Designa asambleas del pueblo, en general de carácter religioso. Es el término frecuentemente utilizado en el texto griego del Antiguo Testamento para designar la asamblea del pueblo elegido en la presencia de Dios, sobre todo cuando se trata de la asamblea del Sinaí, en donde Israel recibió la Ley y fue constituido por Dios como su pueblo santo. Dándose a sí misma el nombre de “Iglesia”, la primera comunidad de los que creían en Cristo se reconoce heredera de aquella asamblea. En ella, Dios “convoca” a su Pueblo desde todos los confines de la tierra. El término “Kyriaké”, del que se derivan las palabras “church” en inglés, y “Kirche” en alemán, significa “la que pertenece al Señor”.


Primera de Corintios 12, 12-31

La iglesia, cuerpo de Cristo
12 Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, aunque son muchos, constituyen un solo cuerpo, así también es Cristo. 13 Pues por un mismo Espíritu todos fuimos bautizados en un solo cuerpo, ya judíos o griegos, ya esclavos o libres, y a todos se nos dio a beber del mismo Espíritu. 14 Porque el cuerpo no es un solo miembro, sino muchos. 15 Si el pie dijera: Porque no soy mano, no soy parte del cuerpo, no por eso deja de ser parte del cuerpo. 16 Y si el oído dijera: Porque no soy ojo, no soy parte del cuerpo, no por eso deja de ser parte del cuerpo. 17 Si todo el cuerpo fuera ojo, ¿qué sería del oído? Si todo fuera oído, ¿qué sería del olfato? 18 Ahora bien, Dios ha colocado a cada uno de los miembros en el cuerpo según le agradó. 19 Y si todos fueran un solo miembro, ¿qué sería del cuerpo? 20 Sin embargo, hay muchos miembros, pero un solo cuerpo. 21 Y el ojo no puede decir a la mano: No te necesito; ni tampoco la cabeza a los pies: No os necesito. 22 Por el contrario, la verdad es que los miembros del cuerpo que parecen ser los más débiles, son los más necesarios; 23 y las partes del cuerpo que estimamos menos honrosas, a éstas las vestimos con más honra; de manera que las partes que consideramos más íntimas, reciben un trato más honroso, 24 ya que nuestras partes presentables no lo necesitan. Mas así formó Dios el cuerpo, dando mayor honra a la parte que carecía de ella, 25 a fin de que en el cuerpo no haya división, sino que los miembros tengan el mismo cuidado unos por otros. 26 Y si un miembro sufre, todos los miembros sufren con él; y si un miembro es honrado, todos los miembros se regocijan con él. 27 Ahora bien, vosotros sois el cuerpo de Cristo, y cada uno individualmente un miembro de él. 28 Y en la iglesia, Dios ha designado: primeramente, apóstoles; en segundo lugar, profetas; en tercer lugar, maestros; luego, milagros; después, dones de sanidad, ayudas, administraciones, diversas clases de lenguas. 29 ¿Acaso son todos apóstoles? ¿Acaso son todos profetas? ¿Acaso son todos maestros? ¿Acaso son todos obradores de milagros? 30 ¿Acaso tienen todos dones de sanidad? ¿Acaso hablan todos en lenguas? ¿Acaso interpretan todos? 31 Mas desead ardientemente los mejores dones.


Y aun yo os muestro un camino más excelente.


Concilio Vaticano II Lumen Gentium Capítulo I, No. 1, 4 y 8

El misterio de la Iglesia
 1. Por ser Cristo luz de las gentes, este sagrado Concilio, reunido bajo la inspiración del Espíritu Santo, desea vehementemente iluminar a todos los hombres con su claridad, que resplandece sobre el haz de la Iglesia, anunciando el Evangelio a toda criatura (cf. Mc., 16,15). Y como la Iglesia es en Cristo como un sacramento o señal e instrumento de la íntima unión con Dios y de la unidad de todo el género humano, insistiendo en el ejemplo de los Concilios anteriores, se propone declarar con toda precisión a sus fieles y a todo el mundo su naturaleza y su misión universal.

Las condiciones de estos tiempos añaden a este deber de la Iglesia una mayor urgencia, para que todos los hombres, unidos hoy más íntimamente con toda clase de relaciones sociales, técnicas y culturales, consigan también la plena unidad en Cristo.


El Espíritu santificador de la Iglesia
4. Consumada, pues, la obra, que el Padre confió el Hijo en la tierra (cf. Jn., 17,4), fue enviado el Espíritu Santo en el día de Pentecostés, para que santificara a la Iglesia, y de esta forma los que creen en Cristo pudieran acercarse al Padre en un mismo Espíritu (cf. Ef., 2,18). El es el Espíritu de la vida, o la fuente del agua que salta hasta la vida eterna (cf. Jn., 4,14; 7,38-39), por quien vivifica el Padre a todos los hombres muertos por el pecado hasta que resucite en Cristo sus cuerpos mortales (cf. Rom., 8-10-11). El Espíritu habita en la Iglesia y en los corazones de los fieles como en un templo (1Cor., 3,16; 6,19), y en ellos ora y da testimonio de la adopción de hijos (cf. Gal., 4,6; Rom., 8,15-16,26). Con diversos dones jerárquicos y carismáticos dirige y enriquece con todos sus frutos a la Iglesia (cf. Ef., 4, 11-12; 1Cor., 12-4; Gal., 5,22), a la que guía hacía toda verdad (cf. Jn., 16,13) y unifica en comunión y ministerio. Hace rejuvenecer a la Iglesia por la virtud del Evangelio, la renueva constantemente y la conduce a la unión consumada con su Esposo. Pues el Espíritu y la Esposa dicen al Señor Jesús: "¡Ven!" (cf. Ap., 22,17). Así se manifiesta toda la Iglesia como "una muchedumbre reunida por la unidad del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo".

La Iglesia visible y espiritual a un tiempo
8. Cristo, Mediador único, estableció su Iglesia santa, comunidad de fe, de esperanza y de caridad en este mundo como una trabazón visible, y la mantiene constantemente, por la cual comunica a todos la verdad y la gracia. Pero la sociedad dotada de órganos jerárquicos, y el cuerpo místico de Cristo, reunión visible y comunidad espiritual, la Iglesia terrestre y la Iglesia dotada de bienes celestiales, no han de considerarse como dos cosas, porque forman una realidad compleja, constituida por un elemento humano y otro divino. Por esta profunda analogía se asimila al Misterio del Verbo encarnado. Pues como la naturaleza asumida sirve al Verbo divino como órgano de salvación a El indisolublemente unido, de forma semejante a la unión social de la Iglesia sirve al Espíritu de Cristo, que la vivifica, para el incremento del cuerpo (cf. Ef., 4,16).

Esta es la única Iglesia de Cristo, que en el Símbolo confesamos una, santa, católica y apostólica, la que nuestro Salvador entregó después de su resurrección a Pedro para que la apacentara (Jn., 24,17), confiándole a él y a los demás apóstoles su difusión y gobierno (cf. Mt., 28,18), y la erigió para siempre como "columna y fundamento de la verdad" (1Tim., 3,15). Esta Iglesia, constituida y ordenada en este mundo como una sociedad, permanece en la Iglesia católica, gobernada por el sucesor de Pedro y por los Obispos en comunión con él, aunque pueden encontrarse fuera de ella muchos elementos de santificación y de verdad que, como dones propios de la Iglesia de Cristo, inducen hacia la unidad católica.

Pero como Cristo efectuó la redención en la pobreza y en la persecución, así la Iglesia es la llamada a seguir ese mismo camino para comunicar a los hombres los frutos de la salvación. Cristo Jesús, "existiendo en la forma de Dios, se anonadó a sí mismo, tomando la forma de siervo" (Fil., 2,69), y por nosotros, "se hizo pobre, siendo rico" (2Cor., 8,9); así la Iglesia, aunque el cumplimiento de su misión exige recursos humanos, no está constituida para buscar la gloria de este mundo, sino para predicar la humildad y la abnegación incluso con su ejemplo. Cristo fue enviado por el Padre a "evangelizar a los pobres y levantar a los oprimidos" (Lc., 4,18), "para buscar y salvar lo que estaba perdido" (Lc., 19,10); de manera semejante la Iglesia abraza a todos los afligidos por la debilidad humana, más aún, reconoce en los pobres y en los que sufren la imagen de su Fundador pobre y paciente, se esfuerza en aliviar sus necesidades y pretende servir en ellos a Cristo. Pues mientras Cristo, santo, inocente, inmaculado (Hebr., 7,26), no conoció el pecado (2Cor., 5,21), sino que vino sólo a expiar los pecados del pueblo (cf. Hebr., 21,7), la Iglesia, recibiendo en su propio seno a los pecadores, santa al mismo tiempo que necesitada de purificación constante, busca sin cesar la penitencia y la renovación.

La Iglesia, "va peregrinando entre las persecuciones del mundo y los consuelos de Dios, anunciando la cruz y la muerte del Señor, hasta que El venga (cf. 1 Cor., 11,26). Se vigoriza con la fuerza del Señor resucitado, para vencer con paciencia y con caridad sus propios sufrimientos y dificultades internas y externas, y descubre fielmente en el mundo el misterio de Cristo, aunque entre penumbras, hasta que al fin de los tiempos se descubra con todo esplendor.


Mística para los papás y catequistas
• Dios quiso desde el principio “convocar” un pueblo para que, por medio de él, todos los hombre conocieran su Nombre

• Cristo resucitado es la cabeza del nuevo pueblo de Dios: La Iglesia. Es en la Iglesia que se recibe la Fe, es en la Iglesia que se vive la Fe, es en la Iglesia que se celebra la Fe

• Catecismo Universal

No. 761 La Iglesia preparada Antigua Alianza
761La reunión del pueblo de Dios comienza en el instante en que el pecado destruye la comunión de los hombres con Dios y la de los hombres entre sí. La reunión de la Iglesia es por así decirlo la reacción de Dios al caos provocado por el pecado. Esta reunificación se realiza secretamente en el seno de todos los pueblos: “En cualquier nación el que le teme [a Dios] y practica la justicia le es grato” (Hch 10, 35).


763 – 766 La Iglesia instituida por Jesucristo
763Corresponde al Hijo realizar el plan de Salvación de su Padre, en la plenitud de los tiempos; ése es el motivo de su “misión”. “El Señor Jesús comenzó su Iglesia con el anuncio de la Buena Noticia, es decir, de la llegada del Reino de Dios prometido desde hacía siglos en las Escrituras”. Para cumplir la voluntad del Padre, Cristo inauguró el Reino de los cielos en la tierra. La Iglesia es el Reino de Cristo “presente ya en misterio”.

764“Este Reino se manifiesta a los hombres en las palabras, en las obras y en la presencia de Cristo”. Acoger la palabra de Jesús es acoger “el Reino”. El germen y el comienzo del Reino son el “pequeño rebaño” (Lc 12, 32) de los que Jesús ha venido a convocar en torno suyo y de los que él mismo es el pastor. Constituyen la verdadera familia de Jesús. A los que reunió así en torno suyo, les enseñó no sólo una nueva “manera de obrar”, sino también una oración propia.

765El Señor Jesús dotó a su comunidad de una estructura que permanecerá hasta la plena consumación del Reino. Ante todo está la elección de los Doce con Pedro como su Cabeza; puesto que representan a las doce tribus de Israel, ellos son los cimientos de la nueva Jerusalén. Los Doce y los otros discípulos participan en la misión de Cristo, en su poder, y también en su suerte. Con todos estos actos, Cristo prepara y edifica su Iglesia.

766Pero la Iglesia ha nacido principalmente del don total de Cristo por nuestra salvación, anticipado en la institución de la Eucaristía y realizado en la Cruz. “El agua y la sangre que brotan del costado abierto de Jesús crucificado son signo de este comienzo y crecimiento”. “Pues del costado de Cristo dormido en la cruz nació el sacramento admirable de toda la Iglesia”. Del mismo modo que Eva fue formada del costado de Adán adormecido, así la Iglesia nació del corazón traspasado de Cristo muerto en la Cruz.


767 – 768 La Iglesia manifestada por el Espíritu Santo
767“Cuando el Hijo terminó la obra que el Padre le encargó realizar en la tierra, fue enviado el Espíritu Santo el día de Pentecostés para que santificara continuamente a la Iglesia”. Es entonces cuando “la Iglesia se manifestó públicamente ante la multitud; se inició la difusión del Evangelio entre los pueblos mediante la predicación”. Siendo “convocación” de todos los hombres a la salvación, la Iglesia es, por su misma naturaleza, misionera enviada por Cristo a todas las naciones para hacer de ellas discípulos suyos.

768Para realizar su misión, el Espíritu Santo “la construye y dirige con diversos dones jerárquicos y carismáticos”. “La Iglesia, enriquecida con los dones de su Fundador y guardando fielmente sus mandamientos del amor, la humildad y la renuncia, recibe la misión de anunciar y establecer en todos los pueblos el Reino de Cristo y de Dios. Ella constituye el germen y el comienzo de este Reino en la tierra”.


769 La Iglesia consumada en la Gloria
769La Iglesia “sólo llegará a su perfección en la gloria del cielo”, cuando Cristo vuelva glorioso. Hasta ese día, “la Iglesia avanza en su peregrinación a través de las persecuciones del mundo y de los consuelos de Dios”. Aquí abajo, ella se sabe en exilio, lejos del Señor, y aspira al advenimiento pleno del Reino, “y espera y desea con todas sus fuerzas reunirse con su Rey en la gloria”. La consumación de la Iglesia en la gloria, y a través de ella la del mundo, no sucederá sin grandes pruebas. Solamente entonces, “todos los justos descendientes de Adán, ’desde Abel el justo hasta el último de los elegidos’ se reunirán con el Padre en la Iglesia universal”.



771 La Iglesia a la vez visible y espiritual
771“Cristo, el único Mediador, estableció en este mundo su Iglesia santa, comunidad de fe, esperanza y amor, como un organismo visible. La mantiene aún sin cesar para comunicar por medio de ella a todos la verdad y la gracia”. La Iglesia es a la vez:


“sociedad dotada de órganos jerárquicos y el Cuerpo Místico de Cristo;


el grupo visible y la comunidad espiritual;

la Iglesia de la tierra y la Iglesia llena de bienes del cielo”.

Estas dimensiones juntas constituyen “una realidad compleja, en la que están unidos el elemento divino y el humano”:

 Es propio de la Iglesia “ser a la vez humana y divina, visible y dotada de elementos invisibles, entregada a la acción y dada a la contemplación, presente en el mundo y, sin embargo, peregrina. De modo que en ella lo humano esté ordenado y subordinado a lo divino, lo visible a lo invisible, la acción a la contemplación y lo presente a la ciudad futura que buscamos”.


 ¡Qué humildad y qué sublimidad! Es la tienda de Cadar y el santuario de Dios; una tienda terrena y un palacio celestial; una casa modestísima y una aula regia; un cuerpo mortal y un templo luminoso; la despreciada por los soberbios y la esposa de Cristo. Tiene la tez morena pero es hermosa, hijas de Jerusalén. El trabajo y el dolor del prolongado exilio la han deslucido, pero también la embellece su forma celestial .


777-780 Resumen
777La palabra “Iglesia” significa “convocación”. Designa la asamblea de aquellos a quienes convoca la palabra de Dios para formar el Pueblo de Dios y que, alimentados con el Cuerpo de Cristo, se convierten ellos mismos en Cuerpo de Cristo.

778La Iglesia es a la vez camino y término del designio de Dios: prefigurada en la creación, preparada en la Antigua Alianza, fundada por las palabras y las obras de Jesucristo, realizada por su Cruz redentora y su Resurrección, se manifiesta como misterio de salvación por la efusión del Espíritu Santo. Quedará consumada en la gloria del cielo como asamblea de todos los redimidos de la tierra. 186

779La Iglesia es a la vez visible y espiritual, sociedad jerárquica y Cuerpo Místico de Cristo. Es una, formada por un doble elemento humano y divino. Ahí está su Misterio que sólo la fe puede aceptar.

780La Iglesia es, en este mundo, el sacramento de la salvación, el signo y el instrumento de la comunión con Dios y entre los hombres.

Antropología
El hombre no puede vivir aislado, sólo. Los hombres de todas las razas, tiempos y lugares, formamos la familia humana.

Primer Encuentro
• Aprovechar algún momento en que toda la familia esté reunida para presentar este tema (puede ser a la hora de la comida)

• ¿Cuántos somos? ¿Por qué nos reunimos todos a la hora de la comida? Por que formamos una familia

• ¿Nosotros somos toda la familia?¿Los abuelos, los tíos, los primos, etc. Forman parte de nuestra familia? (Explicar que Papá y Mamá proceden cada uno de una familia)

• Mostrar un dibujo con mucha gente

• Todos los hombres formamos la familia humana. Tenemos un solo origen. Dios creó la humanidad. El quiere que todos los hombres nos tratemos como hermanos sin que importe el idioma, país, color de piel, etc.



Actividad
Iluminar el dibujo de las diferentes razas. Hacer un dibujo de su propia familia dentro del mundo que aparece en el dibujo


Dar click en la imagen para verla ampliada



Segundo Encuentro

• Repaso del encuentro anterior

• Lectura de Mt. 10, 1 - 4; 16, 13 – 20

Mateo 10, 1 – 4


Llamamiento de los doce apóstoles
1 Entonces llamando a sus doce discípulos, Jesús les dio poder sobre los espíritus inmundos para expulsarlos y para sanar toda enfermedad y toda dolencia.


2 Y los nombres de los doce apóstoles son éstos: primero, Simón, llamado Pedro, y Andrés su hermano; y Jacobo, el hijo de Zebedeo, y Juan su hermano; 3 Felipe y Bartolomé; Tomás y Mateo, el recaudador de impuestos; Jacobo, el hijo de Alfeo, y Tadeo; 4 Simón el cananita, y Judas Iscariote, el que también le entregó.

Mateo 16, 13 – 20


La confesión de Pedro
13 Cuando llegó Jesús a la región de Cesarea de Filipo, preguntó a sus discípulos, diciendo: ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre? 14 Y ellos dijeron: Unos, Juan el Bautista; y otros, Elías; pero otros, Jeremías o uno de los profetas. 15 El les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? 16 Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. 17 Y Jesús, respondiendo, le dijo: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque esto no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos. 18 Yo también te digo que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. 19 Yo te daré las llaves del reino de los cielos; y lo que ates en la tierra, será atado en los cielos; y lo que desates en la tierra, será desatado en los cielos. 20 Entonces ordenó a los discípulos que a nadie dijeran que El era el Cristo.


• Jesús, el Hijo de Dios nos dice que su Padre quiere que seamos una sola familia: “Padre, te pido que todos sean uno, como tú y yo”. (Jn. 17, 21) y Jesús nos invita a todos a unirnos para se rla familia de Dios. Jesús llamó a esta familia La Iglesia. Está extendida por todo el mundo y empezamos a pertenecer a ella desde el día de nuestro bautismo.

• Jesús estableció la familia de Dios que es la Iglesia cuando resucitó de entre los muertos.

• Antes de irse al cielo, Jesús dejó a una persona en su lugar, que fue Pedro. Jesús le dijo a San Pedro: “Tú eres Pedro – que quiere decir piedra – y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia”

• Pedro continuó la misión encomendada por Jesús. En la actualidad el representante de Jesús es el Papa, que es el sucesor de Pedro.

• Junto con el Papa están los Obispos, así como estaban los Apóstoles con San Pedro. Ellos representan a Cristo en las diversas partes del mundo, junto con el Santo Padre, el Papa, y ellos nos enseñan la Palabra verdadera de Dios.


Actividad
En el dibujo del mundo con las personas escribe:

AUNQUE SEAMOS DIFERENTES Y DE DISTINTAS PARTES, SI ESTAMOS BAUTIZADOS SOMOS IGLESIA, LA FAMILIA DE DIOS



Escribe: Creo en la Iglesia que es la familia de Dios y quiero hacerla cada día mejor


Tercer Encuentro

• C. U. 2041-2043 y Resumen 2047-2051

Catequesis Universal 2041 – 2043
2041Los mandamientos de la Iglesia se sitúan en la línea de una vida moral referida a la vida litúrgica y que se alimenta de ella. El carácter obligatorio de estas leyes positivas promulgadas por la autoridad eclesiástica tiene por fin garantizar a los fieles el mínimo indispensable en el espíritu de oración y en el esfuerzo moral, en el crecimiento del amor de Dios y del prójimo. Los mandamientos más generales de la Santa Madre Iglesia son cinco:


2042 El primer mandamiento (Oír Misa entera los domingos y demás fiestas de precepto y no realizar trabajos serviles) exige a los fieles que santifiquen el día en el cual se conmemora la Resurrección del Señor y las fiestas litúrgicas principales en honor de los misterios del Señor, de la Santísima Virgen María y de los santos, en primer lugar participando en la celebración eucarística, y descansando de aquellos trabajos y ocupaciones que puedan impedir esa santificación de estos días.


El segundo mandamiento (Confesar los pecados al menos una vez al año) asegura la preparación a la Eucaristía mediante la recepción del sacramento de la Reconciliación, que continúa la obra de conversión y de perdón del Bautismo.


El tercer mandamiento (Recibir el sacramento de la Eucaristía al menos por Pascua) garantiza un mínimo en la recepción del Cuerpo y la Sangre del Señor en conexión con el tiempo de Pascua, origen y centro de la liturgia cristiana.


2043El cuarto mandamiento (abstenerse de comer carne y ayunar en los días establecidos por la Iglesia) asegura los tiempos de ascesis y de penitencia que nos preparan para las fiestas litúrgicas y para adquirir el dominio sobre nuestros instintos, y la libertad del corazón.


El quinto mandamiento (ayudar a la necesidades de la Iglesia) enuncia que los fieles están además obligados a ayudar, cada uno según su posibilidad, a las necesidades materiales de la Iglesia



Catequesis Universal 2047 – 2051 Resumen
2047La vida moral es un culto espiritual. El obrar cristiano se alimenta en la liturgia y la celebración de los sacramentos.

2048Los mandamientos de la Iglesia se refieren a la vida moral y cristiana, unida a la liturgia, y que se alimenta de ella.

2049El Magisterio de los pastores de la Iglesia en materia moral se ejerce ordinariamente en la catequesis y la predicación tomando como base el Decálogo que enuncia los principios de la vida moral válidos para todo hombre.

2050El Romano Pontífice y los obispos, como maestros auténticos, predican al pueblo de Dios la fe que debe ser creída y aplicada a las costumbres. A ellos corresponde también pronunciarse sobre las cuestiones morales que atañen a la ley natural y a la razón.

2051La infalibilidad del Magisterio de los pastores se extiende a todos los elementos de doctrina, comprendida la moral, sin los cuales las verdades salvíficas de la fe no pueden ser salvaguardadas, expuestas u observadas.


• En la Iglesia, la familia de Dios está extendida por todo el mundo, pero tu vives en:_______________________ y formas parte de la Familia de Dios de la Iglesia de:_______________________ (Chihuahua)

• Tú formas parte de esta Iglesia de Chihuahua. ¿Desde cuándo eres parte de esta Iglesia? (Desde el día de tu bautismo)

• Jesús el Buen Pastor tiene un representante suyo en la Iglesia de Chihuahua, que es nuestro Obispo. ¿Lo conoces, lo has visto alguna vez? ¿Sabes cómo se llama?


Obispo Mons. Renato Ascencio León



• ¿Sabes cómo se llama el representante de nuestro Obispo y que es encargado de tu parroquia? ¿Lo conoces? ¿Dónde lo has visto?



Presbítero Jesús Efrén Hernández Navejas


• Hay un lugar donde se juntan los hijos de Dios. Es el templo. ¿Con cuánta frecuencia vas al templo?

• Es muy importante conocer y amar a los que forman parte de tu Iglesia, de tu Parroquia. Amando y sirviendo a los otros se forman la Iglesia, ayudas a que sea cada día más bonita



Actividad
APRENDER Y MEMORIZAR LOS MANDAMIENTOS DE LA IGLESIA

1. Oír Misa entera los Domingos y fiestas de precepto


2. Confesar los pecados mortales, al menos una vez al año y en peligro de muerte


3. Comulgar por Pascua de la Resurrección


4. Ayunar y abstenerse de comer carne cuando lo manda la Santa Madre Iglesia


5. Ayudar a la Iglesia en sus necesidades (pagar diezmo)



Pegar en tu cuaderno el mapa de la Iglesia de Chihuahua

Dar click para ver la imagen ampliada
Fuente: Yahoo maps

 
En la hoja con las fotos del Papa y el Obispo, escribe sus nombres
 

Dar click para ver imagen ampliada


Escribe en tu cuaderno:


YO PERTENEZCO A LA IGLESIA DE CIUDAD JUAREZ MI OBISPO ES:

______________________________________________________________

MI PARROQUIA ES:

______________________________________________________________

MI PÁRROCO SE LLAMA _______________________________________ Y ES EL ENCARGADO DE AYUDARME A CONOCER A DIOS Y A QUERER MAS A MIS HERMANOS

No hay comentarios:

Publicar un comentario